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El
Salvador en perspectiva
Día del Trabajo
La
moderna celebración del primero de mayo como un día
festivo para las clases obreras tuvo su principio en EE.UU.
El primero de mayo es casi la única fiesta pagana que ha
sido secularizada e incorporada al calendario político revolucionario
en todo el mundo. En sus orígenes europeos se celebraba al
inicio de la primavera y la renovación de la naturaleza después
de los crudos inviernos.
Algunas autoridades creen que las celebraciones de may day
están relacionadas con la adoración de los árboles
de los druidas, y otros sostienen que datan de los festivales de
la primavera en Egipto y la India. Los romanos introdujeron la fiesta
en los territorios que conquistaban para reverenciar a Flora, diosa
de la primavera, haciéndole ofrendas de flores.
En la época medieval, la fiesta se celebraba con mucho entusiasmo
en Inglaterra, y se acostumbraba elegir un rey y una reina de mayo.
Los distintos países observaban de diferentes maneras las
festividades, pero lo significativo es que el primero de mayo tenía
una tradición milenaria de ser una fiesta del pueblo y de
las clases trabajadoras.
Desde el principio del Siglo XIX, los obreros norteamericanos se
habían organizado para protestar contra el día laboral,
que se calculaba desde el amanecer hasta el anochecer y se extendía
generalmente entre 14 y 16 horas. Estos primitivos sindicatos enfrentaban
en Inglaterra y EE.UU. leyes que condenaban las huelgas de trabajadores
como conspiraciones contra sus patrones para aumentar sus
salarios o mejorar sus horas de trabajo, como un delito criminal
punible. Muchos obreros fueron encarcelados hasta que en 1842 los
sindicatos fueron declarados instituciones legales, mientras sus
acciones se mantuvieran honorables y pacíficas.
La moderna celebración del primero de mayo como un día
festivo para las clases obreras tuvo su principio en Estados Unidos,
al tratar de limitar el día laboral a ocho horas, en los
trágicos eventos del primero de mayo de 1886 en la ciudad
industrial de Chicago, Illinois. Hubo huelgas a lo largo de Estados
Unidos y Canadá. Una inmensa multitud rodeó las instalaciones
de la McCormack Harvester Co., fabricante de maquinaria agrícola,
que había resistido tesoneramente la organización
de un sindicato. La policía, en un intento de dispersar la
manifestación que impedía el ingreso de los trabajadores,
abrió fuego y mató a seis.
El 4 de mayo hubo una manifestación en la Plaza Haymarket,
y una bomba explotó entre en un grupo de policías,
matando a ocho. Los agitadores negaban ser los responsables, pero
ocho de los trabajadores fueron capturados y, luego, en un juicio
que captó la atención del mundo, tres de los sindicalistas
fueron condenados a la horca y ejecutados. Esto dio gran notariedad
al movimiento sindical norteamericano, y un congreso internacional
de partidos socialistas, llevado a cabo en 1889 en París,
votó para apoyar mundialmente por medio de manifestaciones
al movimiento sindical en Estados Unidos, que agitaba para la legalización
del día laboral de ocho horas. Y se escogió el primero
de mayo de 1890 para realizarlo.
Muchos países europeos y Estados Unidos participaron en las
manifestaciones y, a partir de esa fecha, el primero de mayo se
adoptó para llevar a cabo eventos a favor del sindicalismo.
Luego, las organizaciones socialistas y comunistas se apropiaron
de la fecha, agregando metas que nunca cumplieron y, al contrario,
en vez de reducir las horas de trabajo, las aumentaron. Los habitantes
que sobrevivieron las penalidades de los países socialistas
y comunistas fueron poco mejor que esclavos.
Cuando la Unión Soviética surgió como un poder
mundial y estaba en su apogeo, el primero de mayo se aprovechaba
para un despliegue de su capacidad militar en todos los países
subyugados, y fue declarado uno de los pocos día festivos
en su calendario. Esto está en el olvido, al igual que su
relación con las revoluciones sociales. Para nosotros, es
el Día del Trabajo que nadie trabaja.
.*Escritor y columnista de El Diario
de Hoy
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