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El
agro pide blindaje en TLC con EE.UU.
Proponen
altos aranceles, para protegerse contra importaciones desde EE.UU.,
de los productos más sensibles.
Los principales productores agrícolas de Centroamérica
pidieron ayer, oficialmente, elevados niveles de armonización
arancelaria regional, por medio de los cuales se protegerán
una vez entre en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) que
Centroamérica negocia con Estados Unidos.
El acuerdo en ese sentido fue entregado ayer por la Federación
de Cámaras Agropecuarias de Centroamérica (Fecagro),
a los miembros del Consejo Empresarial Centroamericano (Ceca), para
que se tome en cuenta al negociar el programa de desgravación
arancelaria que presentarán a la contraparte estadounidense,
en mayo.
Dentro del documento hay dos posiciones de todos los sectores agrícolas.
La primera se refiere al tipo de acceso que necesitan en el mercado
estadounidense y, la segunda, concierne a la armonización
arancelaria que desean se aplique en Centroamérica, lo cual
depende de los gobiernos de la región.
Aves
De ese modo, por ejemplo, la industria avícola centroamericana
una de las más sensibles ante el TLC- pide un arancel
externo común aplicable para los productos avícolas
provenientes de otros países, es decir, tomar en cuenta el
mayor arancel de la región, que a la vez pueda adoptar el
más elevado establecido por la Organización Mundial
del Comercio (OMC).
A su vez, piden quedar excluidos del TLC, por considerar que no
hay garantías para que desaparezcan, con dicho acuerdo, los
obstáculos comerciales que tienen para entrar al mercado
estadounidense y porque sus competidores tienen fuertes protecciones
estatales.
Azucar
Por su lado, la industria azucarera regional propone que la armonización
arancelaria de este sector contemple aranceles de 40%, 49% y 55%
para algunas partidas, dentro de las cuales, los países más
protegidos con aranceles mayores serían en primer lugar Nicaragua,
seguido por Costa Rica y luego por las tres naciones restantes.
Para la frutosa solicitan aranceles de 35% a 40%, y para las partidas
de alcohol sugieren uno de 40%.
En cambio, para entrar a Estados Unidos piden que el acceso sea
inmediato e ilimitado para las exportaciones de la región,
por encima de la cuota que se les impone, en la mayor cantidad posible
y para todo tipo de azúcares.
Lo mismos piden para sus exportaciones de etanol y alcohol, pero
sugieren que se parta del 7% del consumo total anual de los Estados
Unidos, establecido en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC),
ley que actualmente beneficia a Centroamérica con trato arancelario
preferencial.
Lácteos
La Federación Centroamericana del Sector Lácteo (Fecalac)
pide armonizar con base en el mayor arancel aplicado, para protegerse
de las distorsiones del mercado mundial y estadounidense, a causa
de los subsidios que los países dan a sus productores.
Consideran que la armonización arancelaria debe darse en
dos etapas: una parcial de corto plazo, donde se alcance el mayor
arancel y, la otra, cuando los países desarrollados concluyan
sus discusiones en la OMC, sobre eliminar o no los subsidios.
El sector propone una serie de aranceles para cada partida de la
cadena productiva, los cuales oscilan entre el 65%, la mayoría,
y el 15%, para la minoría. Sólo contemplan 0% para
el queso cheddar deshidratado y algunos tipos de leche
en polvo modificada.
En cambio, para el TLC, solicitan establecer un arancel base, hasta
que entre en vigencia el arancel externo común de la Unión
Aduanera.
Advierten que el consenso alcanzado en la armonización arancelaria
regional, no implica que estos productos se incorporen al programa
de desgravación de aranceles que se negocia para el TLC.
Para protegerse contra los altos subsidios de los productos
estadounidenses, el sector lácteo quiere que C.A.
armonice su arancel al nivel actual más alto en la
región.
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Granos
La Federación Centroamericana de Granos Básicos (Fecagrab)
propone armonizar aranceles de 40% para el sorgo, maíz amarillo
y maíz blanco, para que se desgrave en un plazo de quince
años.
Para la harina de maíz quieren un arancel de 25%, igual que
para sus derivados, como el almidón, los cuales también
quieren desgravarlos en quince años.
Para los frijoles negros, los comunes y los de otro tipo solicitan
un arancel de 30% que se desgrave también en quince años.
En cambio, para el TLC proponen fijar un nivel arancelario que se
desgrave parcialmente en los primeros diez años y, que el
residuo quede como piso, sin desgravarse. Es decir que aunque haya
TLC, siempre habrá un pequeño arancel protegiendo
a estos granos.
Piden a la vez una salvaguardia para prevenir una evolución
imprevista de las importaciones de granos básicos.
El sector avícola centroamericano quiere quedar
excluido del acuerdo con Estados Unidos.
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Objetivos
Mario Salaverría, presidente de Fecagro, informó a
los miembros del Ceca que el objetivo de la propuesta general de
los agricultores centroamericanos es establecer las condiciones
que desean se negocien en el TLC.
Aclaró que las posiciones de cada sector planteadas en el
documento variarán según el progreso en las negociaciones
con los Estados Unidos.
Ejemplificó que si bien el sector avícola pide quedar
excluido del Tratado, ello no quiere decir que no tenga interés
en negociar su entrada en las preferencias del TLC si Estados Unidos
elimina sus barreras y sus subsidios el sector.
Eduardo Ayala Grimaldi, viceministro de Economía de El Salvador,
informó que estudiarán el paquete presentado por Fecagro,
para elaborar la propuesta de negociación agrícola
que presentarán a los Estados Unidos, en mayo.
Aclaró que las propuestas de desgrevación arancelaria
regional que contiene el documento de Fecagro serán analizadas
por el Consejo de Ministros de Comercio (Comieco) de Centroamérica,
para que autorice los cambios.
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