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Llega
inversión israelí
La Zona Franca Pipil generará 600 empleos
La
primera zona agroindustrial que funcionará en El Salvador
ya ha comenzado a ser construida. Ayer se colocó la primera
piedra.
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| La primera etapa de la Zona Franca Pipil
ya se comenzó a construir en Opico. Foto:
EDH. |
Empresarios israelíes quieren ser la novedad en inversiones
en El Salvador.
Ayer se colocó la primera piedra de lo que será la
primera zona franca agroindustrial del país.
El nuevo proyecto llamado Zona Franca Pipil es construido
en el municipio de San Juan Opico, departamento de La Libertad.
Esta es una inversión de la firma israelí Rizk Alla
Brothers Ltd., junto a 16 empresas salvadoreñas.
La Zona Franca Pipil se dedicará al cultivo de hortalizas
y verduras a través de invernaderos.
Ya se han comenzado a construir 40 invernaderos, como parte de una
primera etapa de la nueva zona agroindustrial.
La idea es llegar a construir hasta 60 modelos de este tipo, reveló
ayer Giora Rabinovich, gerente general para Latinoamérica
de Rizk Alla Brothers Ltd.
Para comenzar, en la zona se cultivarán tomates, chiles,
lechugas y cebollines.
Dependiendo de cómo funcione, se cultivarán otros
tipo de verduras y hortalizas, se dijo.
Comercio
Las exportaciones se dirigirán especialmente a Canadá
y Estados Unidos.
El 90% de la producción se pretende exportar hacia esos países,
mientras que el 10% restante se colocará en el mercado local.
La empresa Contecsa, S.A. de C.V. será la encargada de trasladar
la producción.
Rabinovich aseguró que la primera etapa del proyecto generará
600 empleos directos.
Con estos se espera beneficiar en especial a personas que habitan
en los municipios de Opico, San Matías y San Pablo Tacachico.
Se calcula que alrededor de 1,800 empleos indirectos se generarían
con la zona franca agroindustrial. Entre estos están proveedores
de alimentación, materia prima como cajas de cartón
de madera y transporte.
Los operarios que sean contratados devengarán un sueldo industrial
mensual de $150, con todas las prestaciones de ley, aseguró
Rabinovich.
Hay que ver que éste es un polo de desarrollo atractivo,
el cual mejorará la calidad de vida de la zona, dijo
Miguel Araujo, jefe de zonas francas.
El director de inversión, Oscar Hernández cree que
el proyecto israelí-salvadoreño rompe el hielo para
que empresarios extranjeros se interesen en en invertir en el país
en planes similares.
Precisamente, el ministro de Agricultura, Salvador Urrutia, quien
asistió ayer a la colocación de la primera piedra
de la nueva obra, afirmó que empresas españolas y
holandesas están interesadas en invertir en El Salvador en
el cultivo de flores y frutas.
El funcionario consideró que proyectos como la zona franca
agroindustrial son una señal de que el agro es rentable y
que incluso el país es capaz de competir en ese rubro en
el mundo.
En la primera etapa del proyecto se realizará una inversión
de $18 millones, del cual el 30% será colocado por Rizk Alla
Brothers Ltd., y el 70% testante, por productores locales.
Se espera que esta etapa esté concluida en septiembre u octubre.
Las primeras exportaciones se espera que sean entre 30 a 40 contenedores
por semana.
La producción inicial se calcula será de 20 mil toneladas
anuales de tomate, lo cual significará un ingreso a El Salvador
de $45 millones.
La inversión general en el nuevo proyecto es de unos $23.5
millones.
Rizk Alla Brothers Ltd. decidió invertir en el país
por la reconocida mano de obra salvadoreña, por la facilidades
de financiamiento y por la ayuda de PROESA y el Gobierno.
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