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Orientando
El cuidado de los hijos
El
cuidado de los hijos en la familia debe ser responsabilidad de ambos
progenitores. Animen a sus hijos a que expresen sus sentimientos
y actitudes.
La comunicación familiar tiene una gran importancia en
la autoestima de los adolescentes. La presencia o ausencia de contacto
con los padres y madres, los estímulos que reciben los menores
y el tipo de cuidados son esenciales para su desarrollo.
Cuando no existe una comunicación adecuada dentro de la familia,
se ven afectados algunos o la totalidad de sus miembros. Las investigaciones
sobre niños y niñas abandonados, residentes en orfanatos
u hospicios, nos ponen de manifiesto la relación entre la
falta de contacto con adultos y el retraso en el lenguaje, la incapacidad
para comunicarse, el negativismo, etc. (Spitz 1945; Spitz y Wolf,
1946).
Se ha comprobado que los cuidados de una madre o padre que se muestran
afectivos, estimulantes y receptivos están relacionados con
el desarrollo social, lingüístico y cognitivo de los
bebés (Clarke-Steward, 1973). En el pasado, el cuidado de
los lactantes era exclusivamente asignado a las madres. Sin embargo,
experimentos recientes han puesto a la luz que los macacos rhesus
machos, por lo general indiferentes y hostiles hacia sus crías,
pueden ser adiestrados para que las protejan y jueguen ellas en
una forma parecida a la que juegan las hembras adultas. Sobre la
base de lo anterior, se concluye que existe una considerable atención
paterna al lactante en un ser tan relativamente inflexible como
el mono rhesus macho. Esto es prometedor para el ser humano del
sexo masculino. En tanto que los hombres y mujeres se toman más
iguales, es conveniente descubrir el potencial biocultural de uno
y otro sexo.
Estudios realizados en las ultimas décadas han demostrado
que la participación del padre en la crianza mejora la motivación
y el desarrollo cognoscitivo de los bebés de preescolar de
las clases medias y bajas. Como vemos, la naturaleza de la relación
paternofilial es uno de los principales determinantes en el desarrollo
social.
Hoy en día, el divorcio es una de las principales causas
de que existan hogares sin padre. No se han investigado a profundidad
los efectos del divorcio y la posterior reestructuración
de la familia. Pero existen indicios de que los niños suelen
sufrir traumas ante la separación de sus padres. Según
un estudio con treinta y cuatro niños de preescolar, todos
ellos con padres divorciados, a raíz de la separación
y después, un año más tarde. Los chicos del
grupo más joven mostraban regresión, desasosiego y
atrofia cognitiva, mientras que el grupo de más edad parecía
exento de tales perturbaciones. (Wallerstein y Kelly, 1975).
El cuidado de los hijos en la familia debe ser responsabilidad de
ambos progenitores. Animen a sus hijos a que expresen sus sentimientos
y actitudes. Cerciórese de que están descargando sus
frustraciones y expresando sus insatisfacciones por vías
aceptables, sin miedos ni represalias. Participen y supervisen sus
interacciones sociales. Reconozcan y recompensen, asimismo, las
conductas positivas de sus hijos.
*Lic. en Derecho.
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