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Era
originario de Jiquilisco
Hoy entierran restos de agente asesinado
Usulután.
La madre del policía asesinado el jueves, en Usulután,
sufrió una crisis nerviosa. La esposa del agente, espera
dar a luz a su segundo hijo, a finales de este mes.
Rosa Fuentes
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Evangelina González de Meléndez
habla con los policías que asistieron a la velación
de su hijo Encarnación. Nadie pudo consolar a la madre
del agente. Foto: EDH/Rosa Fuentes |
Sus emociones llegaron al máximo. El dolor de madre cegó
su consciente y por varias horas, se descontroló. Doña
Evangelina González de Meléndez, progenitora del agente
Encarnación de Jesús Meléndez, no encontró
consuelo en las palabras y gestos de apoyo que le brindaron sus
familiares y amigos.
El único hijo varón que concibió, partió
de este mundo, antes que ella. Entiende que murió como un
héroe. Comprende que falleció en el cumplimiento de
su deber. Acepta que le rindan honores, pero nadie puede calmar
el dolor que le heredó su pérdida.
Ayer, en una de las humildes viviendas de la colonia Las Flores,
en Jiquilisco, los muebles y enseres domésticos fueron reemplazados
por un altar, un féretro y un grupo de sillas.
Allí velaron los restos mortales del agente ONI 22289, asesinado
el mediodía del 24 de abril, en el mercado municipal de Usulután.
El policía integraba uno de los tres equipos a cargo de efectuar
un procedimiento contra la piratería de discos.
El propietario del negocio allanado los sorprendió a balazos.
Encarnación murió. El agresor, también. Tres
policías más resultaron lesionados.
Un buen hombre
El agente Meléndez pertenecía a la Fuerza Móvil
de la PNC, en Usulután, grupo considerado élite, según
palabras del subcomisionado Wilfredo de Jesús Avelenda, jefe
policial en ese departamento.
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| El agente Encarnación de Jesús
Meléndez junto a su esposa Dinora y su hijo Geovanni,
de 5 años. Foto: EDH/Rosa Fuentes |
El saldo fatal de la operación dio un vuelco de 180 grados,
en la vida de Dinora del Carmen Lovo de Meléndez. En segundos,
de esposa y madre, pasó a ser la viuda de Encarnación
de Jesús.
La mujer está a punto de dar a luz a su segundo hijo, una
niña. El primero se llama Geovanny, un varón de 5
años. Mi papi está con Dios, pero el otro año
va a regresar, afirmó el pequeño.
Para Avelenda, el saldo obtenido pudo evitarse. Los agentes ya habían
neutralizado a Enmanuel Hernández, pero la ley no establece
el arresto por piratería. Estaban en el recuento y
el imputado no mostró actitud sospechosa, detalló.
El hombre los sorprendió. Hernández temía ser
detenido por otro crimen que cometió en San Juan Opico, La
Libertad, el año 2000. Allí lesionó de gravedad
a dos mujeres. Una de ellas falleció en Nahuizalco.
El mismo día de la muerte de Encarnación, otro agente
fue atropellado en el centro de Usulután. Además,
un bus de la ruta 302 fue asaltado, frente a la hacienda La Carrera.
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