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Remedios populares I
La
práctica ha sido heredada por las abuelas. Basta saber que
alguien padece una dolama y ya sueltan los consejos,
remedios milagrosos, como que si se tratara de experimentos médicos.
Escenarios
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
Los
diálogos son comunes en cualquier ámbito de la vida
salvadoreña. A continuación algunos:
1. ¿Y qué le pasa, Calín, lo veo todo pálido?
- Es que fíjese, niña Mary, que tengo un gran dolor
de garganta, que ya ni tragar saliva puedo. Y lo pior
es que hasta ni pegar ojo puedo.
- No, mire, usted lo que tiene es una infección en la garganta.
Dígale a la Chabelita que se busque unas hojas de ucalicto
(eucalipto), unas hojas de limón y unas ramitas de manzanilla
y de tomillo. Que le hagan un té y ya va a ver que eso es
una gran cosa. Ai se va a acordar de mi.
2. ¡Ay que chulo el niño! ¿Cómo se llama?
¿Cuántos meses tiene?
- Se llama Braian Maicol y tiene catorce meses. Pero,
fíjese que me ha salido bien haragán el mono, no quiere
caminar.
- ¿Y ya lo bañó con agua de punches?
- No.
- ¡Ja!, eso es una gran cosa. Compre una docena de cangrejos,
los pone a hervir con bastante agua. Y, mire, con esa agua baña
al niño. Así de rápido le va a caminar.
Si no, échele clara de huevo en las rodillas para que se
le fortalezcan. Yo así hice con el mío y no tardó
mucho en andar.
3. Mire, comadre, y este cipote le ha salido algo tartamudo, vea.
Mañana que vaya a la finca le voy a traer por lo menos una
media docena de guacalchiyas para que se las dé
bien asadas.
Como esas animalitas son bien bullistas, sirven de una
gran ayuda para que los bichos desarrollen el habla.
4. ¿No sé lo que le pasa a la niña, que no
para de llorar?
Medio oye una bulla y ya salta y se pone a llorar.
- ¡Ah no!, esta cipota asustada es que está.
Pero eso ya se lo vamos a quitar. Ai que conseguir yerba
del susto, ruda y alcohol. Con ese emplasto tenés que sobar
a la niña.
Y para que duerma, hacele un té con cojoyos de
pito y se lo das en la pacha.
¡Eso sí!, no le vayas a echar mucho porque si no se
va a pasar de dormida.
5. Y qué tenés en la boca, vos. A mí se me
hace que alguien te mordió el labio.
- Como va a creer, lo que pasa es que tengo fuego. He pasado como
tres días con un calenturón y no se me
quita.
- Echate leche de tempate. Te va a doler pero con una curada vas
a tener. Si no, comprate en la farmacia miel avitriolada.
Ai me contas.
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