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El Talpetate es inhabitable
Usulután. La vida se pone color de hormiga
en el cantón El Talpetate, donde los mareros prácticamente
han sitiado a las comunidades cercanas y la PNC no encuentra la
estrategia
Miguel Ventura
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Los caminos hacia el cantón
El Talpetate de Usulután son solitarios. Hay un grupo
de delincuentes que atemoriza a diario. Foto
Miguel Ventura |
Tierra de nadie es el nada honroso sobrenombre impuesto
al cantón El Talpetate, en Usulután, debido a la presencia
cada vez más amenazante de mareros y sujetos armados, quienes
cometen tropelías a cualquier hora del día.
Comunidades como Las Pozas uno, dos y tres, ya no viven con tranquilidad
por las acciones delictivas de estos sujetos.
Según denuncias de los preocupados vecinos, desde hace varios
meses esos sujetos se ubican a la orilla de los caminos que conducen
a las comunidades, a la espera de las personas que circulan a pie
o en bicicleta para despojarlas de sus pertenencias.
Los quejosos coinciden al mencionar que la zona gozaba de paz, pero
a mediados del año pasado varios sujetos se organizaron y
reclutaron a más jóvenes para formar una banda delincuencial.
Personas que abandonaron sus viviendas en las comunidades Las Pozas
por temor a ser víctimas de los individuos, manifestaron
que es mejor prevenir que lamentar, y por eso tomaron
la decisión de alejarse por un tiempo del sitio.
La zona se ha convertido en nido de delincuentes tales como secuestradores,
mareros y ladrones, quienes portan armas cortas y largas en las
comunidades.
¿Cómo es?
En realidad, el aire que se respira en Las Pozas es tenso, pues
al ingresar pueden verse grupos de jóvenes con aspecto de
mareros, pidiendo un dólar a las personas que circulan por
la calle.
En El Talpetate se observan en horas de la tarde y la noche
a sujetos con armas largas, quienes disparan al aire, lo que provoca
pánico a los vecinos.
A Carlos Juárez, un poblador, la presencia de estos sujetos
en la zona le preocupa, porque en estos lugares han permanecido
ocultas personas vinculadas a secuestros y robos.
Aquí en la comunidad El Talpetate hay un joven que
tiene un M-16, comentó muy segura María Cardona,
quien se muestra preocupada por los vecinos armados en su comunidad.
El subinspector de la PNC, Amílcar Vigil, dijo que estas
zonas tienen problemas de violencia intrafamiliar y se han reportado
casos de ebriedad y escándalos.
La captura del sujeto conocido como El Chino,
a quien se le atribuyen varios secuestros, ha dado más seguridad
al lugar, aseguró el oficial.
Sostuvo también que los patrullajes continuarán en
las comunidades para prestar la ayuda cuando la gente lo requiera.
Lo más importante es que las personas denuncien estos
hechos a la PNC, enfatizó Vigil.
Son grupos peligrosos
Los vecinos están alarmados, ya que muchos conocen el problema,
pero el temor les impide denunciar formalmente a las autoridades
lo que ocurre.
- Son grupos de cuatro a cinco sujetos los que se ubican en el camino
a las comunidades para exigir dinero o robar.
- La mayoría de pandilleros están tatuados y portan
navajas o machetes.
- En el sector de El Talpetate es frecuente ver a sujetos que portan
fusiles o pistolas.
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