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El tema religioso es primordial en su vida
Rosa Mena recibe Creativo de Oro por sus pinturas
Santa Ana. El homenaje lo realizaron organizaciones artísticas
por una vida dedicada al arte, cuya temática incluye lo religioso
Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| La Fundación Los
44 y la Asociación del Patrimonio Cultural (APACULSA)
le rindieron un homenaje a la pintora Rosa Mena Valenzuela,
en el Teatro Nacional de Santa Ana. Foto
EDH |
Crear pinturas místicas no es fácil, se necesita
una vida interior rica, reflexión profunda y concentración
en la obra.
Ese parece ser el resumen de la carrera de la pintora Rosa Mena
Valenzuela, en la que el sentimiento religioso siempre ha estado
presente.
Así lo afirmó cuando se le preguntó qué
es lo que más había influido en su obra: lo
religioso, dijo.
La artista llegó al Teatro de Santa Ana, el miércoles
pasado, para que la Fundación Los 44 y la Asociación
del Patrimonio Cultural (APACULSA) le rindieran un homenaje al que
se unió el pianista José Mauricio Torres Argueta y
JM Creativos Publicidad, en la entrega de la presea Creativo
de Oro.
Pintar un Cristo mutilado, una Virgen como de Rafael en una
hornacina rodeada de ángeles, composiciones que la situaron
en un espacio singular, todo eso la atrae. El tema místico
es difícil; Rosita tuvo el honor de tener amistad con Rufino
Tamayo, el gran pintor mexicano, cuando visitó el país,
expresó Jorge Muyshondt, al entregarle el reconocimiento.
Pero la celebridad de la pintora no es nueva. El gran escritor Salvador
Salazar Arrué (Salarrué) alguna vez aseguró
que la obra religiosa de la artista era salida de las catacumbas,
olorosas a mirra, incienso y sangre.
El vía crucis
También influyeron sus viajes a Jerusalén y la visita
a lugares sagrados, participando en el vía crucis en la Vía
Dolorosa, los santuarios marianos de Lourdes, Fátima.
El reconocimiento no esperó. Al regresar de sus viajes por
el Oriente, obtuvo el premio de la República por la obra
Las cuevas de Jerusalén.
Rosa Mena contó con entusiasmo la forma en que llegó
a encontrarse con la obra.
En la cuaresma de 1999, sin pensarlo, le dio un deseo enorme de
pintar y comenzó a trabajar las 14 estaciones, su dramatismo
y el momento de la tragedia. Tres semanas fueron suficientes para
realizar la obra. Su deseo era terminarla antes de que iniciara
la Semana Santa, para exponerlo en la Sala Nacional de Exposiciones.
Fue como ir escribiendo con rapidez, comentó.
Los cuadros son escenas de la pasión de Jesucristo: Jesús
condenado a muerte, expresa la primera estación; Jesús
carga con la cruz, relata las caídas que sufrió
Jesucristo antes de llegar al Gólgota. Estos cuadros fueron
comentados por los críticos como los más dramáticos,
muestran el sufrimiento, la angustia y la desolación.
La exposición de las 14 estaciones del vía crucis
estará abierta al público hasta el sábado 25
de abril, en la sala de exposiciones en San Salvador, de 8:00 de
la mañana a 6:00 de la tarde.
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