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Asesinan a mujer en La Libertad
Vecinos dicen estar convencidos de que el homicida podría
ser del mismo lugar. El temor e indignación entre ellos es
general
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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La nonagenaria vivía
sola y no tenía familiares inmediatos, sino dos sobrinos
que viven en Santa Tecla.
Foto Oscar Payés |
Una mujer de 90 años fue abusada sexualmente y luego asesinada
a golpes. El hecho ocurrió la madrugada del lunes anterior,
en una zona rural del departamento de La Libertad, al surponiente
de la capital.
Los restos fueron encontrados por una vecina, cuya vivienda dista
unos 75 metros, quien la cuidaba y alimentaba por bondad.
La nonagenaria, nacida el 27 de abril de 1913, habitaba su carcomida
casa de bahareque, sin más compañía que una
perra con cuatro crías, un gato y un pollo enfermo.
Solitaria
Cuenta la vecina que el lunes, muy temprano, iba a encender el fuego
en la cocina de leña en la vivienda de la víctima,
como solía hacerlo. De lejos vio un boquete abierto en la
pared de la casa.
Eso le intrigó, más porque en la madrugada, como a
la 1:00, escuchó ladrar con insistencia a la perra y luego
como que la golpearon.
Pero cómo iba a pensar que a la abuela le hicieran
tanta maldad, se cuestiona la vecina, también ya entrada
en años.
Al llegar a la vivienda, la puerta estaba abierta y en otra pared
había un boquete más grande. La víctima estaba
en el suelo de tierra, ensangrentada; la tomó en los brazos,
pero estaba fría e inerte.
Avisó a la Policía, pero antes la cubrió con
una sábana. Ella nunca se casó. Era una doncella,
asegura la bondadosa mujer, quien la cuidaba.
De momento no hay motivos aparentes sobre el crimen, pues aunque
la vivienda era propia, quienes la conocían sabían
que sobrevivía de la caridad.
La víctima fue sepultada ayer tarde. Entre los lugareños
hay mucho temor de que el desquiciado mental ataque de nuevo.
Noventa años de soledad
La anciana, cuyo nombre se reserva, nació el 27 de abril
de 1913.
- No tuvo descendencia. Nunca se casó.
- Dos sobrinos eran sus únicos familiares cercanos.
- Nunca quiso abandonar su vieja casa.
- En la velación y sepelio, ancianos y ancianas sobresalían
en cantidad.
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