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Descartaron
que estuvieran locos
Tribunal condenó a parricidas a 30 años
Santa
Ana. La pareja que mató a golpes a su hija de 4 años,
durante un supuesto exorcismo, purgarán una pena de 30 años
en prisión por el homicidio
Wenceslao Martínez hijo
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Nelson Alfredo García y su compañera
Maura Olivia Mancía fueron condenados por el homicido
de su hija de 4 años, a quien creían poseída
por el demonio. Foto: EDH |
Está consumado. El Tribunal Segundo de Sentencia de Santa
Ana impuso una sentencia de 30 años al jornalero, Nelson
Alfredo García Aparicio, y su compañera de vida, Maura
Olivia Mancía. La pareja mató a golpes a su hija de
4 años, creyéndola poseída por un espíritu
maligno.
Cabizbajos, los dos reos escucharon su condena. Hace ya casi un
año que su encuentro con satanás les cobró
su libertad y les arrebató a sus dos hijos.
Erika Jasmín, como se llamaba la pequeña, falleció
producto de la vapuleada que recibió de sus progenitores.
Su hermano mayor quedó solo, bajo el cuido de otros parientes.
Sus padres fueron arrestados y sometidos a un proceso penal. Pareciera
que el demonio ganó la batalla.
Maura fue remitida a la Cárcel de Mujeres, en Ilopango, San
Salvador. Su compañero pagará la pena en el penal
de Apanteos, en Santa Ana.
Aunque los rumores y habladurías de testigos y parientes
de la pareja justificaron la acción de ambos sujetos, las
declaraciones de los peritos presentados por la Fiscalía
botaron tales argumentos.
Dijeron estar locos. Dementes de ira y temor, ante la supuesta posesión
de la pequeña. Los psiquiatras confirmaron la salud mental
de ambos sujetos.
El relato
Todo comenzó la tarde del 29 de abril, cuando Maura notó
que los ojos de Erika lucían de un color extraño.
Para el ocaso, la pareja de evangélicos estaba segura de
que la niña urgía de un exorcismo.
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| En esta humilde vivienda la pareja efectuó
el supuesto exorcismo que acabó con la vida de niña.
Foto: EDH |
Los fuertes gritos que emanaban de la casa de los imputados provocó
la alarma entre los vecinos, del caserío Santo Domingo del
cantón Planes de La Laguna, de Coatepeque.
En minutos, un grupo de personas se aglomeró frente a la
casa de la pareja y trataron de persuadir a los dos sujetos. Luego,
intentaron abrir la puerta. Era imposible. Nelson Alfredo la sostenía
desde dentro, mientras Maura luchaba con el supuesto demonio.
La niña era golpeada por su madre, quien también le
aprisionaba el cuello.
La indignación de los allí presentes los empujó
a continuar la lucha por entrar a la humilde casa y arrebatar a
la niña de las manos de la madre.
Al fin lo lograron. Era demasiado tarde. Ella acababa de morir,
ya no respiraba, declaró uno de los testigos.
La autopsia confirmó que la pequeña murió a
causa de los severos golpes que recibió por varias horas.
Para Marlon Acevedo, fiscal del caso, las pruebas eran fehacientes.
No había duda alguna de la culpabilidad de la pareja. Misión
cumplida..., agregó.
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