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No reciben agua desde el 2001
Colonia Nueva Jerusalén aprende a vivir sin agua
Cuscatlán. Preocupación constante sufren 150 familias,
quienes deben recorrer largas distancias para abastecerse de agua
Rogel Meléndez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
En el país, la carencia de agua es uno de los principales
dolores de cabeza de centenares de familias, especialmente en las
zonas rurales.
Tal es el caso de los habitantes de la colonia Nueva Jerusalén,
en la jurisdicción de San Ramón, Cuscatlán,
donde el problema de la escasez de agua tiene dos años.
Es el mismo tiempo que tienen de vivir ahí, desde que se
trasladaron al lugar a causa de los terremotos de enero y febrero
de 2001.
Actualmente, se cuenta con seis tuberías provisionales, que
no logran dar abasto a más de 150 familias, unas mil quinientas
personas que dependen de este servicio.
Curiosamente los recibos siguen llegando puntualmente, con la cuota
establecida, sin importar la calidad de servicio que los habitantes
reciben.
Los habitantes de la Nueva Jerusalén aseguran que en ocasiones
no reciben el vital líquido hasta por 15 días, por
lo que caminan al río más cercano para abastecerse
de agua. El río queda a cinco kilómetros de distancia.
Muy poca
Rosa Sandoval, miembro de la directiva comunitaria, aseguró
que muchas veces las personas no duermen por las noches esperando
a que caiga un poco de agua que alivie sus necesidades más
esenciales.
A veces no logramos recoger nada de agua. Por eso nos toca
lavar afuera de aquí, y cuando logramos agarrar un poco,
la utilizamos para tomar y los oficios de la casa, señaló
Sandoval.
Al parecer, hasta finales de 2003, la Alcaldía pretende llevar
a cabo un proyecto de alcantarillado y que los pobladores reciban
agua sin ningún problema. Habrá que esperar especulan
los afectados.
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