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En
sintonía con Dios
Bota los malos recuerdos
Por el padre Eugenio Hoyos
e-mail: FatherHoyos@
utinet.net
Hay
momentos en que tenemos conflictos que no salen de nuestra mente,
se convierten en novelas y en problemas de estómago. Por
este motivo es que esas situaciones no nos dejan dormir.
No te acuestes con malos recuerdos que jamás podrás
saludar en paz al nuevo día. Deja que el ayer sea el ayer;
perdónate, perdónate de corazón, por que en
el perdón hay paz, esperanza y caridad. Ponte en las manos
de Dios, deja que su espíritu te posea y serás capaz
de curar heridas que aún están abiertas.
Serás capaz de mirar a los demás con misericordia,
entender sus errores y dejar de lado el odio y el rencor. Al hacerlo
te estarás amando a ti mismo y disfrutarás tu presente
en paz. Toma conciencia de todos los daños causados por tu
culpa y ábrete a las inmensas ganancias de un perdón
generoso. El odio y el rencor son como un agujero negro, un desgaste
de energía; por eso elige perdonarte y perdonar. De esa decisión
depende tu calma, tu armonía, tu paz y tu salvación.
Imagina un medidor de energía numerada y con señalizadora
que se mueve de de cero a 100.
Cuando la aguja está arriba de 50 se lee proveedores
de energía y cuando bajo de 50 se lee agotadores
de energía. En la primera categoría se ven esos
valores: esperanza, utilidad, potencia, nuevas posibilidades, cambio
y elección. En la segunda categoría, se leen los siguientes:
desesperanza, inutilidad, impotencia, falta de posibilidades, no
cambio, no elección. Ese medidor está dentro de ti
y te conviene mirar qué cambios quieres hacer para poner
la aguja en el 100 ó bien cerca de esta cifra.
Recuerda bien: un camino es aprovechar talentos ocultos y recursos
que nunca has usado o lo has hecho. Sin esa entrega total otro camino
es mirar hasta que punto tus recursos están bloqueados por
una fuerza mayor: las creencias paralizantes. Conócete bien,
valórate al máximo y toma con conciencia todo lo que
puedas lograr, te aceptas y renueva tus sueños.
Deja para mañana lo malo que puedas hacer hoy. En conclusión
acuéstate con una oración en los labios y levántate
en busca de los más altos valores; toma las cosas con calma,
relájate y haz una meditación espiritual.
Entierra esos sentimientos negativos, ellos con el tiempo te harán
daños. Llénate de la energía divina de Dios
y todo te saldrá súper bien.
En este tiempo busca a Dios y piensa positivo.
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