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Hablé
con él
Nuestro
enviado especial a la fiesta del Oscar pudo entrevistar en exclusiva
al ahora ganador del Oscar al Mejor Guión Original, Pedro
AlmodóvarRolando Medina López
Enviado especial
El Diario de Hoy
Escenarios
escenarios@elsalvador.com
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| Almodóvar trasciende a su obra. Y
esa es la diferencia entre la excelencia y la genialidad. Foto:
AP |
(Primera parte)
Termino
de ver Hable con ella. Pedro Almodóvar entra
a la lista de mis cinco directores favoritos. Fellini, Kubrik, Zhang
Yimou, Scorsese y Woody Allen estaban antes que él. El cine
del español siempre me ha gustado.
Almodóvar trasciende a su obra. Y esa es la diferencia entre
la excelencia y la genialidad. Ahora el orden de la lista de mis
cinco directores favoritos queda: Fellini, Kubrick, Yimou, Almodóvar,
Scorsese y Allen. Febrero 11, 2003, candidaturas al Oscar. Almodóvar
obtiene dos nominaciones históricas: Mejor Libreto Original
y Mejor Director.
Febrero 12, telefoneo a España para concertar entrevista
con Pedro Almodóvar durante la ceremonia de premiación
de los Oscar. Aún no conocen la agenda; me piden me mantenga
en contacto. Febrero 17, cumplo años; me regalan un libro
analítico sobre la obra de Almodóvar. De un escritor
español. El autor lamenta no haber entrevistado al manchego.
Me decepciono. La entrevista será más difícil
de lo que pensé. Solo logro concretarla una vez estoy en
Los Angeles y antes de la ceremonia del domingo.
La reunión es en el hotel donde se encuentra Almodóvar.
En el corazón de lo que se llama Sunset Strip en Hollywood.
Un lugar como nuestra Zona Rosa. Sobre la mesa Almodóvar
ha llevado unos pines verdes con el símbolo de Amor y Paz.
El tiene uno puesto. Me coloco el mío. Comienza la entrevista.
¿Cómo tomaste el conocer que competías en dos
categorías muy importantes reservadas por lo general a cinestas
estadounidenses?
Después de oír las nominaciones me fui a la
ventana a tomar aire, pues la emoción me dominaba. Ese es
el momento que vale, lo que sientes cuando lo conoces; a mí
me hicieron el hombre más feliz en ese instante. Lo que pasa
es que después a las diez, ya me he acostumbrado que soy
un hombre nominado y ya hago mi vida y ya tengo mis problemas, mi
cansancio, mi insomnio.
¿Te preocupan las predicciones de las oportunidades de ganar?
Me preocupan más cuando tienes posibilidades. Cuando
te dan en una como ganador, porque inevitablemente te hacen concebir
el premio. Y yo siempre prefiero pensar que soy el que no va a ganar
y porque si me lo dan es una enorme alegría y si no me lo
dan no me frusto tanto. Pero es que aquí (Hollywood) es que
hacen muchas predicciones. Yo sé que ya has visto alguna
de ellas. Entertaiment Weekly (entrevista especializada) decía
que hay algo para mí, pero yo no me lo creo de verdad porque
estamos acostumbrados a que haya sorpresas.
Nicole Kidman ha dicho que te besaría los pies para trabajar
contigo.
No es necesario besarme los pies; no es necesario que se arrodille
tanto. Antes de conocernos en los premios, solicitó por medio
de su representante una reunión conmigo. Ella me dijo que
le gustaría trabajar conmigo y a mí también
me interesaba mucho trabajar con ella porque Nicole está
haciendo las películas más interesantes de este momento
y sobre todo le están ofreciendo los mejores papeles femeninos;
se los está llevando todos ella. Además de Las
Horas, que por cierto esa novela es una de mis favoritas de
los últimos años, ha hecho Cold Mountain
con Anthony Minghella (El Paciente Inglés). También
trabaja en la versión para cine de otra novela que también
me ha gustado mucho, escrita por Philip Roth, The Human Stain,
la que me parece que es la gran novela que he leído en los
últimos diez años. Y todavía está la
película de Lars Von Triers. Vamos, es una chica que no es
que le vaya muy bien, vamos, le va mejor que eso. Porque además
son todos esos raros, complicados, de mucha responsabilidad y que
ella resuelve de un modo tan brillante. es impresionante. Entonces
yo tenía ganas de hablar con ella y ella me confesó
que le gustaría trabajar conmigo, pero tengo que trabajar
en eso, en el libreto en el inglés.
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| Rolando Medina López enviado especial
de El Diario de Hoy a la entrega del Premio de la Academia,
en el momento en que entrevista al director español Pedro
Almodóvar. Foto: EDH/AP |
¿Que piensas de la polémica por la publicidad
malintencionada que se hizo utilizando el nombre del director Robert
Wise para favorecer el gane de Scorsese?
La carta la escribió un publicista. Robert Wise no
está en condiciones de escribir una carta; su estado de salud
no lo permite. Y el publicista está contratado por Miramax.
Naturalmente la carta pidiendo a los de la Academia para que votaran
por Martin no se puede ocupar y han retirado el anuncio. Pero es
tremendo.
¿Qué opinas de las campañas de publicidad que
hace Miramax para potenciar la victoria en los Oscar?
No lo digo yo, lo dice todo Hollywood. Eso ocurre todo el
año y son promociones muy agresivas; a veces no respetan
algunas cosas. No voy a entrar en polémicas con Miramax.
Por ejemplo el caso de Polanski. Quizás hizo en el pasado
cosas que no se deben y tiene un problema. Pero que después
de eso, la víctima, la chica, venga treinta años después
a decir con pelos y señales todo lo que ocurrió, eso
es el oportunismo que dan los Oscar. Esa es la dualidad. Que te
nominen al Oscar y de pronto se concozca a fondo lo que ocurrió.
Es tremendo que eso lo provoquen las nominaciones. A mí me
da mucho asco.
¿Te pide el cuerpo decir algo sobre la guerra?
Me lo pedirá supongo. Ahora mismo no. Para mí
el discurso de aceptación es para agradecerle a los miembros
de la Academia de Hollywood y agradecerles de corazón de
que me hayan nominado en estas dos categorías que es insólito,
histórico y maravilloso para nosotros. Inevitablemente todo
se ha ensombrecido con el ataque a Irak. Yo creo que por feliz que
me haga en la hipótesis de que me dieran una estatuilla yo
creo que en ese momento la felicidad será limitada porque
no voy conseguir olvidarme que hay una guerra en estos momentos.
Una guerra por la que no estoy absolutamente de acuerdo. Trataré
de pensar, de ser conciso. Yo solo quería venir a decir gracias.
¿Que piensas de que se haya suspendido la Alfombra Roja?
¿Te digo la verdad? A mí me parece estupendo;
la Alfombra Roja es un circo que no me gusta nada. Pero claro, todo
depende del punto de vista donde lo sitúes. Piensa en Joan
Rivers. Piensa en esa leyenda viva. Una mujer que lleva cincuenta
años haciéndolo. Ella, amurallada detrás de
ochocientos kilos de maquillaje. Está la pobre mujer que
ha perdido la fe en todo; la fe en el mundo, en la moda. Piensa
que ya no merece hacerse cine si sus estrellas ya no van a pasar
por la alfombra roja. Hay unas cosas que se vienen abajo con esta
guerra. La primera víctima de la Guerra contra Irak en Hollywood
es el Glamour.
Para nosotros que nos ponemos trajecitos negros, no hay problema;
pero para Nicole, Maribel Verdú que le gustan los vestidos
grandes, al quitar la alfombra roja, quitan la necesidad de esos
vestidones voluminosos. Es un ataque directo a la Alta Costura en
esta ciudad. Hay mucha gente porque lo que recomendó la Academia
aboga ahora por una cierta sencillez, pero sabiendo también
que es una fiesta; para Gil Cates, el productor, se va a celebrar
una forma de arte. Nos vienen diciendo que se celebre y se deje
de hablar de la guerra. Recomiendan a las mujeres que vayan sencillas
pero de punta en fiesta.
Entiendo que para la prensa es un problema que hayan quitado la
Alfombra Roja, pues no saben donde van a hacer esas entrevistas.
Yo me pregunto, ¿para qué servían esas entrevistas?
Además de Joan Rivers que siempre tenía un rinconcito,
más tranquilo y donde a ella con que te dieras una vuelta
tenía bastante. Pero a los que nos pedís bastante,
ideas, conceptos, coco. ¿Qué idea vas a desarrollar
a grito pelao por los dos mil que están detrás
de tí gritando, desgañitados? Es una situación
absurda.
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