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Palabras
Y se te sale volando del pecho una ilusión
Carlos Balaguer
Desde lo alto de la colina se vislumbra el amanecer en los confines.
La madrugada es un océano desde el espejismo de sus montañas,
desde su día venidero.
Sobre los cerros, el sol anuncia su llegada triunfal, en el oro
de las nubes que cruzaron la noche.
Y desde allí se siente como si la patria fuera renaciendo.
Como renace una gran ilusión. La ilusión de unos,
de otros, de muchos, de millones...
Parece que fuera renaciendo la vida.
Después de observar ese maravilloso nacimiento del día
que llega, día prometido, me hundo en la espesura del enigma
maravilloso.
Como escritor de oficio, uno tiene que dedicar unas cuantas horas
diarias a su labor creativa, de la misma forma en que un gimnasta
profesional mantiene su forma en la diaria disciplina de su cuerpo.
Día a Día
Los efemelenistas no hacen sino ajustarse al patrón que caracteriza
a todos los movimientos de extrema izquierda en el mundo. Los sandinistas
quebraron a Nicaragua, como Castro a Cuba y ahora Chávez a
Venezuela.
Hubo bancarrota con los militares peruanos, también de extrema
izquierda, con Alan García del APRA, y con los gobiernos de
izquierda de media Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo,
no hubo país del bloque socialista de naciones,
o la desplomada Unión Soviética, cuya economía
no se derrumbara.
La quiebra de los comunistas es el natural efecto de dos factores:
el primero, su profunda, férrea, incomprensión y desconocimiento
de elementales normas administrativas y de buena gestión de
negocios públicos y privados; la segunda, debido al hecho de
que se valen de la pobreza para ejercer absoluto control sobre los
desgraciados pueblos que caen bajo su dominio.
Un pobre cubano que está forzado a pasar varias horas al día
en cola para conseguir las míseras raciones de
alimentos o ropa que les otorgan, no queda ni con las ganas ni con
el tiempo para meterse a conspirador.
Lo que sucederá con las alcaldías efemelenistas de ahora
en adelante está por verse, pero ya hay una realidad: que todas
o llegaron al límite de su capacidad de endeudamiento, o están
muy cerca.
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