| |

Estados Unidos quiere vía libre
Avícolas y granos sopesan el TLC
El sector avícola sostiene que en el acuerdo debe haber
reciprocidad comercial. Si bien su objativo no es la exclusión,
sí les preocupa obtener condiciones de mercado justas
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
 |
| Los productores de granos básicos
evalúan opciones para negociar y protegerse en el TLC.
Foto EDH |
El sector avícola centroamericano aún no consensúa
posición para diseñar la estrategia de negociación
frente al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Los productores sopesan minuciosos toda alternativa posible para
no ser afectados por el TLC, ya que la ambición de Estados
Unidos es obtener vía libre para la venta de partes de pollo
en toda la región, sin barreras arancelarias ni sanitarias.
El sector tiene un plazo mínimo para definirse, ya que los
negociadores oficiales deben presentar posiciones de textos generales
a la contraparte, en la próxima tercera ronda de negociaciones.
Mientras Estados Unidos pretende entrada ventajosa a la región,
los productores de la zona hablan de estar dispuestos, si las reglas
del juego incluyen la desmantelación de las restricciones
sanitarias.
Consideramos que la reciprocidad comercial es vital en el
libre comercio por lo que se pretende negociar un comercio real
en ambas vías.
(Entonces) Estados Unidos tendría que eliminar las restricciones
sanitarias y los obstáculos técnicos que actualmente
tiene en vigencia, y que imposibilitan la entrada de los productos
avícolas centroamericanos a ese mercado, dijo Agustín
Martínez, presidente de la Asociación Avícola
de El Salvador (Aves).
Opciones
Los productores no descartan excluirse del Tratado, pero esta es
sólo una opción extrema, si no logran obtener intercambios
que aseguren protección o mejores condiciones de mercado
para aprovechar el TLC, dijo Ricardo Esmahan, director ejecutivo
de la Cámara Agropecuaria de El Salvador (Camagro).
El arreglo que buscan incluye los intereses de los productores de
granos básicos, estrechamente vinculados a la industria avícola,
por los insumos que esta utiliza.
Esmahan no quiso especificar la clase de acuerdo que prevén,
pero adelantó que al no lograr unificar posiciones con los
graneros, estos se inclinarían por la armonización
arancelaria centroamericana.
El presidente de Aves informó que los productores del istmo
hacen esfuerzos en lo que respecta a la Unión Aduanera y
sus procesos de armonización arancelaria, para fortalecer
al sector y consolidar una posición frente a Estados Unidos.
Protección arancelaria u otras alternativas, los detalles
al respecto aún no son públicos, pero tanto avícolas
como graneros son altamente sensitivos frente a la competencia estadounidense,
amparadas por subsidios y protegida por estrictas medidas sanitarias
y fitosanitarias.
Cautela
Uno de los cuidados que tendrá el gremio avícola regional,
es el de asegurarse de quedar vinculados con la aplicación
de las medidas sanitarias y fitosanitarias que vaya a imponerse
en el TLC, para evitar barreras comerciales si el caso fuera el
contrario.
A los productores los ilustra el caso mexicano en el Tratado de
Libre Comercio de América del Norte (Tlcan o Nafta), en el
que Estados Unidos les otorgó un acceso aparente,
sin relacionarlo a la aplicación de tales medidas. El resultado
fue nula exportación avícola mexicana a Estados Unidos,
contra ventas anuales de $1,000 millones de la competencia estadounidense.
El acuerdo firmado entre Chile y Estados Unidos, en diciembre pasado,
también es objeto de análisis. En dicho Tratado, Chile
libera su mercado avícola en un plazo de diez años,
y desgrava su arancel desde el 25% estipulado por la Organización
Mundial del Comercio (OMC). A cambio, los estadounidenses permiten
la entrada de productos chilenos, en un plazo menor.
Además de estos factores, los centroamericanos evalúan
las condiciones actuales que existen en Centroamérica en
favor del comercio de pollos estadounidenses. Guatemala es el mayor
importador de estos productos, una experiencia que los productores
locales no pueden dejar de lado, por ser en contra.
Excepto el resto de la región, sólo Panamá
es el otro país que importa grandes cantidades de partes
de pollo estadounidense, ya que aloja a una de las mayores transnacionales
de ese país, la Tyson.
Con dos antecedentes positivos, los avicultores de Estados Unidos
querrán extender su mercado en la región.
Para Rigoberto Monge, coordinador del Consejo Empresarial Centroamericano
(Ceca), la industria avícola se mantendrá cautelosa
frente al TLC, porque hay demasiada inversión
en los países de la región, sobre todo en El Salvador.
Granos básicos
Por su lado, la Federación de Cámaras Agropecuarias
de Centroamérica (Fecagro) y los productores de granos básicos
analizan el contenido del Tlcan o Nafta, para contemplar más
opciones para el arreglo que planea hacerse entre este sector y
los avícolas.
En el Nafta, los pequeños productores mexicanos de granos
básicos quedaron protegidos durante cinco años de
la competencia libre del maíz estadounidense, porque estos
entraron a ese mercado, sin aranceles, después del plazo
mencionado, tras desgravaciones arancelarias.
Lo mismo ocurriría en Centroamérica, según
las previsiones del asesor agrícola estadounidense, Dale
Hathaway, contratado por el gobierno salvadoreño para las
negociaciones del TLC.
El sector agrícola es el más sensible a negociar en
este acuerdo comercial. Estados Unidos ha retenido su propuesta
de textos durante las dos primeras rondas de conversación
con Centroamérica, por lo que el istmo ha optado por hacer
lo mismo.
Eso no impide que los sectores y los negociadores preparen desde
ya posiciones claves que servirán para la tercera ronda que
tendrán con los estadounidenses, a partir del 31 de marzo.
FRASE MONGE
El sector avícola de Centroamérica es muy sensible,
porque implica demasiada inversión para proteger en los países.
Granero estadounidense
Estos son los subsidios o apoyos internos de Estados Unidos a los
granos básicos:
* El gobierno les paga por producir o por no hacerlo.
* Tiene paga si deja de cultivar o por tener terrenos frágiles.
* En estos casos, los bonos son mayores, comparados con los que
se les da los que sí producen.
* El gobierno estabiliza los precios de las cosechas, al comprar
granos y almacenarlos.
* Los arroceros tienen programas de créditos con la banca
gubernamental. Si el productor vende, paga el préstamo, pero,
si el precio del grano es menor en el mercado, no cancela su crédito
con dinero, sino con el arroz sobrante.
Fuente: Upca/Mag.
|
|