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El barril se cotiza por debajo de $27
Imparable, la caída
del petróleo
Los ataques a Iraq han provocado un efecto adverso en los precios
internacionales del crudo, debido a que los analistas creen que
la guerra será corta. Ayer, la cotización para entrega
en mayo cerró en $26.91 por barril.
Nueva York
EFE.
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El precio del crudo registró ayer una nueva bajada en Nueva
York y terminó con un descenso de más del 20 por ciento
en la semana, debido a las perspectivas de que la guerra contra
Irak será corta y ocasionará escasos perjuicios a
los suministros desde el Golfo Pérsico.
Los contratos para mayo del Petróleo Intermedio de Texas
terminaron la sesión a 26.91 dólares por barril, después
de bajar 1.21 dólares, o un 4.3 por ciento.
En el mercado de Londres, los contratos para entrega en ese mismo
mes del petróleo Brent registraron un descenso de 1.15 dólares,
o un 4.5 por ciento, para situarse en 24.35 dólares.
En el caso de la gasolina, los contratos para abril anotaron también
una pérdida de 5 centavos y quedaron a 0.85 dólares
por galón (3.78 litros), mientras que los de gasóleo
de calefacción bajaron 6 centavos y quedaron a 0.75 dólares.
El crudo de Texas terminó ayer a un nivel que no registraba
desde comienzos de diciembre, lejos de los 34.93 dólares
a que cerró el lunes y muy por debajo también de los
39.99 dólares que tocó en la sesión del 27
de febrero.
Declive
El rápido declive en los precios refleja que la prima
de guerra que persistía desde hacia meses, a causa
de la inquietud sobre una guerra en Irak y del efecto que eso podría
tener sobre los envíos desde el Golfo Pérsico, se
ha evaporado, según los expertos.
El contingente militar liderado por Estados Unidos lanzó
ayer un bombardeo masivo contra Bagdad, a la vez que continuó
el avance de las tropas anglo-norteamericanas en el sur de Irak.
Fuentes militares británicas señalaron que no se pudo
evitar el incendio de una treintena de pozos en la zona meridional
de Irak.
Sin embargo, la toma de Um Qasar por unidades de elite de la Marina
de Estados Unidos y otras fuerzas especiales, impedirá al
régimen iraquí derramar crudo en el Golfo Pérsico,
como hizo en 1991 con las terminales petroleras situadas en el vecino
Kuwait.
Las noticias sobre la rápida y exitosa ofensiva estadounidense
hasta el momento, así como los relativos escasos daños
en la industria petrolera iraquí, reavivaron la impresión
de los operadores de que el efecto de la guerra en el mercado estadounidense,
el de mayor consumo a nivel mundial, será escaso o nulo.
El secretario de Energía estadounidense, Spencer Abraham,
señaló que la producción mundial de crudo seguía
estable y que la Organización de Países Exportadores
de Petróleo (OPEP) extrajo unos 26.5 millones de barriles.
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