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Directo al teatro
Los actores que habitualmente evitan el contacto con la prensa
son los más favorecidos con la eliminación de
la alfombra roja. Bajarán de sus limusinas e ingresarán
directamente al teatro sin cruzarse con ningún periodista.
Sobriedad
Los vientos de guerra afectan cada día más a
la ceremonia. En las últimas horas se reescribió
el monólogo inicial que iba a ser Steve Martin, el
presentador. Normalmente ese acto apela al humor y la ironía,
pero se le bajó el tono.
Pierde la TV
Si hay guerra, la cadena ABC -dueña de los derechos-
anunció que por momentos interrumpirá para pasar
flashes desde Irak. El problema es que vendió por 1,3
millones cada 30 segundos de publicidad en la cobertura de
los Oscar.
Alerta
Las calles cercanas al Teatro Kodak están cerradas
desde hace dos días por agentes de seguridad que montaron
un operativo especial. La idea es que si hay manifestantes,
éstos no puedan ni acercarse a la zona.
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SIN
ALFOMBRA ROJA
El
pomposo ingreso de las estrellas a la ceremonia fue suspendido y
con eso se perderá gran parte del glamour de los Oscar. La
extravagante indumentaria de los actores y actrices, tan comentada
otros años, esta vez quedará en un segundo plano
AGENCIAS.
Escenarios
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
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| El pomposo ingreso de las
estrellas a la ceremonia fue suspendido y con eso se perderá
gran parte del glamour de los Oscar. Foto:
AP |
La ceremonia de entrega de los Oscar, prevista para este domingo
23, tendrá lugar aunque se desate una guerra contra Irak,
pero la gran novedad es que este año no contará con
el habitual desfile de estrellas sobre la alfombra roja. Así
lo anunció la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas
en la localidad californiana de Hollywood.
La ausencia del desfile implica que no se registrarán tampoco
las entrevistas, los flashes de los fotógrafos y los gritos
de los fans que tradicionalmente lo acompañan.
No es poca cosa. Para los televidentes de todo el mundo, la ceremonia
de entrega de los premios Oscar se ha convertido en un desfile de
modas comprable con los mejores de París: en ocasiones extravagante
o de dudoso gusto, pero siempre interesante. Sin duda, gran parte
del atractivo de la ceremonia estará ausente, aunque lógicamente
eso no impedirá que las estrellas luzcan sus espectacurales
diseños.
En los primeros años de la entrega de los premios de la Academia
de Hollywood, las cosas eran diferentes: casi todas las estrellas
estaban contratadas por los grandes estudios cinematográficos,
los cuales escogían la ropa que sus artistas nominados llevarían
en la ceremonia.
El diseñador de vestuario de MGM, Gilbert Adrian, se encargaba
de la ropa de Norma Shearer, Joan Crawford y otras estrellas de
ese estudio; John Kelly estaba encargado de vestir a Bette Davis
y a Jane Wyman, actrices de Warner Brothers; Irene Sharaff, ganadora
de cinco Oscares por sus vestuarios, diseñaba modelos para
los representantes de diversos estudios.
Las joyas, las pieles e incluso los autos en que llegaban los artistas
a la entrega de premios eran proporcionados también por los
estudios.
Gloria Stuart, la actriz de 92 años que fue tuvo un papel
destacado en Titanic, recuerda que en 1932 el vestuario
habitual de los nominados consistía de trajes de etiqueta
para los hombres y vestidos largos para las mujeres. Algunas de
nosotras usábamos guantes para ópera que nos llegaban
al codo.
A una pregunta sobre la vestimenta actual respondió: Los
atuendos de ahora no se parecen en nada a los de antes. En aquella
época la ceremonia no era un concurso de modas''.
vestidos para el recuerdo
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| El vestido rosado que lució
Nicole Kidman el año pasado generó una tendencia.
Y de repente, ese color se puso de moda. Foto:
AP |
En otras palabras, nada tan ofensivo como el disfraz de cisne que
vistió Bjork en 2001. Ni escotes profundos ni textiles semitransparentes.
La estricta censura de la industria fílmica mantenía
las cosas más bien cubiertas en aquellos días. En
el actual mundo del cine, las estrellas no están bajo la
tutela de los estudios, y escogen libremente sus atuendos. Como
resultado de ello, los modelos de las artistas son creaciones a
veces sorprendentes, en ocasiones extravagantes y cada vez más
reveladoras.
La historia del estilo en las ceremonias del Oscar puede conocerse
en un nuevo libro Star Style at the Academy Awards'', escrito
por Patty Fox. Desde 1991, la autora ha estado asociada con la Academia,
cuando ayudó a la diseñadora Mackie en un esfuerzo
por revivir el glamour. La moda no era importante en los primeros
tiempos'', dice Fox. La mayoría de las fotografías
eran tomadas de la cintura para arriba. En la época
de la guerra, todo mundo empezó a dejar de esforzarse en
su forma de vestir. Ingrid Bergman usó el mismo vestido -que
no era de gala- dos años seguidos, en 1944 y 1945.
Hoy eso sería imperdonable...
La década rebelde de 1960 fue permisiva y la de 1970
tuvo relativamente poco brillo. Fue la época en que se usaba
el estilo de 'ropa de día' de Diane Keaton. Por ejemplo,
Cicely Tyson usó algo como un mantel de encaje. Twiggy, un
amplio vestido hippie con mangas de ángel y Barbra Streisand
un vestido tipo flapper'', popular en la década de 1920.
LA VISIÓN DE ARMANI
El glamour llega a finales de la década de 1980 a los premios
Oscar. Fox cree que fue el diseñador italiano Giorgio Armani
quien empezó a diseñar alta moda para las nominadas.
Una contienda entre diseñadores'' comenzó en
la década de 1990, cuando los creadores de la alta costura
de Europa y Nueva York reconocieron las ventajas de vestir a las
estrellas.
``Yo creo que se dieron cuenta de la influencia de las marcas y
la publicidad y de que valía la pena involucrar realmente
su tiempo y dinero'', dijo Merle Ginsberg, editora de espectáculos
de la revista Women's Wear Daily y de W magazine. Existe esta
influencia en el negocio de la moda. Si Nicole Kidman usa un vestido
de la casa Chanel, ¿se venderá más perfume
de la marca Chanel? La respuesta es sí. Muchos de los vestidos
son copiados por compañías de ventas masivas'', dice
Ginsberg, observadora veterana del vestuario exhibido durante el
Oscar. El año pasado, Nicole Kidman usó un vestido
muy, muy rosado. Y de repente, el rosado se convirtió en
un color muy importante en la moda''.
COSA DE DIVAS
A través de los años, Cher ha sido una de las actrices
más importantes y en ocasiones más escandalosas en
lo que se refiere a los estilos del Oscar. En su primera presentación
llevó un vestido largo, sin forma, sandalias y trenzas. A
Cher siempre le gusta conmocionar y hacer que la gente hable, y
también que su fotografía salga en el periódico
al día siguiente, lo que siempre sucede'', dice Mackie.
Uno puede pensar que la ropa de Cher es fea, pero siempre
desea saber cómo fue vestida'', dijo Ginsberg. La misma
Cher dijo: 'Los Oscares son aburridos sin mí'. Y todo el
mundo estuvo de acuerdo. No sé si los vestidos realmente
fueron feos porque ella los llevaba con una confianza increíble
y un gran sentido del humor''.
La moda masculina también ha cambiado en 75 años de
entregas de Oscares, pero no en forma tan drástica como la
femenina. Los trajes de etiqueta han sido la norma desde el principio,
pero algunas fotos antiguas revelan también algunas corbatas
blancas y trajes de cola por la influencia de Fred Astaire.
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| Cher siempre da la nota con sus ridículos
peinados y vestidos. La palabra sobriedad no está incluida
en su vocabulario. Foto: AP |
En 1967, Sammy Davis se presentó con un saco estilo Nehru.
Cuando Daniel Day-Lewis ganó el premio al mejor actor por
Mi pie izquierdo'', en 1990, su atuendo fue una chaqueta de
estilo eduardiano con un chaleco de terciopelo y una bufanda de
seda atada en un lacito. En 1997, Robin Williams pasó al
escenario a recibir su Oscar por Good Will Hunting'' con un
abrigo negro que le llegaba a las rodillas y una camisa blanca sin
corbata.
En años recientes el atuendo tradicional de esmoquin ha perdido
adeptos. Elton John, Spike Lee y otros han optado por no ponérselo.
En 1996, Brad Pitt llegó sin corbata y con una camisa blanca
de cuello abierto.
Esta edición, la 75a, también pasará a la historia.
Sin la alfombra roja, el desfile de modas más grande del
mundo se quedará sin pasarela. Y los Oscars perderán
gran parte de su glamour.
El secreto
En las semanas previas a la entrega de los Oscar, los cirujanos
estéticos de Hollywood y Beverly Hills tienen mucho trabajo.
Las intervenciones más solicitadas son inyecciones de colágeno
en los labios, agrandamiento de pechos y liftings, relata Sharon
Clawson, de un instituto de belleza de Beverly Hills. "Las
estrellas quieren estar fantásticas", explica la administradora
del centro la avalancha de pacientes famosos. Aunque no puede dar
nombres, asegura que "muchos pacientes de la clínica
están nominados al Oscar". Quien quiera presentar una
figura espectacular con un amplio escote sobre el escenario seguramente
tendrá que pasar por estas clínicas y dejar unos 3.000
dólares. Una ganga para ellos...
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Lea además
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El
show debe continuar
El Diario de Hoy, por cuatro año consecutivo,
está en Los Ángeles para seguir los detalles
de la entrega de los Oscar
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Unos menos
El director finlandés Aki Kaurismaki canceló su participación
en la entrega de los Oscar -compite por mejor film extranjero con
"El hombre sin pasado"- como protesta contra la política
de Estados Unidos sobre Irak. En una carta a los organizadores,
Kaurismaki explica que ni él ni ninguno de sus colaboradores
pueden asistir a la gala "mientras el gobierno prepara al mismo
tiempo crímenes contra la humanidad en base a intereses económicos".
No importa el embarazo
A pesar de estar embarazada de ocho meses, Catherine Zeta-Jones
cantará a dúo con Queen Latifah la canción
Chicago en unos de los shows musicales de la entrega.
Ambos actrices compiten entre sí por el Oscar a la mejor
actriz secundaria. Su fecha de parto está programada para
dos semanas después.
Los votantes
La Academia de Hollywood la componen 6.300 profesionales de la industria
del séptimo arte, de los que 5.371 tienen derecho a voto
para los premios Oscar. Las boletas de votación para las
nominaciones fueron enviadas por correo a principios de enero y
retornadas a principios de febrero a la consultora Price Waterhouse
Coopers, encargada de realizar el recuento en el más absoluto
secreto. Cada año, luego del escrutinio, sólo dos
personas de esa consultora conocen los resultados hasta el momento
en que se abren los sobres sellados, durante la ceremonia de entrega.
Si logra dar con ellos, tendrá la verdad antes que nadie...
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