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Milagros de la Fortuna
Mila ha tenido mucha suerte. Esa es una de las razones por las
que se ha mantenido al frente del feudo cuscatleco desde hace 21
años.
Luis Laínez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
No
toda la suerte ha sido suya. La de otros la han ayudado a que la
suya salga fortalecida.
Ninguno de sus anteriores contendientes tuvo el calibre que se necesitaba
para dejarla fuera.
Eso fue suerte para ella y desgracia para ellos.
En los últimos años, el principal golpe de suerte
vino de la ruleta de la fortuna, atraído por su buena cruz
(no se puede decir que tenga buena estrella porque ese es la marca
del Barón Rojo y ella es una fiel seguidora del Caballero
Tricolor).
Con la ruleta llegó la bonanza económica, los carros
último modelo y la proliferación de casas.
¡Ése sí que fue una racha de suerte! Con los
impuestos pagados por la ruleta, los dados, los naipes y las maquinitas
de azar llegaron fondos frescos para el feudo cuscatleco.
Con ella nunca se cumplió el dicho de que aquel que
es bueno en el juego no es bueno en el amor, porque tenía
sólo para ella la sonrisa del que en ese momento era el jefe
del Ducado Verde.
Mientras su corazón se derretía de felicidad, las
arcas de la ruleta se vertían gozosas hacia el feudo.
Y si ustedes creen que eso es poco, es porque no saben cómo
sigue la historia.
En menos tiempo que el que usa un troll para tomar una siesta, otra
casa de sueños y fortunas perdidas se afincó en el
feudo de Mila.
Para ese entonces, algunos escribían su nombre con dos eles,
decían que por los millares de billetes que entraban a los
fondos para las obras del cuscatleco.
Una batalla se desarrolló en la capital de la Comarca en
contra de las ruletas, pero Mila nunca se dio por enterada.
Incluso varios patriarcas del Caballero Tricolor dijeron en público
que estaban en guerra contra los hacedores de ilusiones y chupadores
de bienes.
Sin embargo, olvidaron de manera monumental referirse directamente
a los negocios ubicados en el feudo cuscatleco.
¿Para qué? -se preguntaban- ¿Acaso no
es ese el dinero que construye hermosos parques y permite crear
arcos de triunfo?
Mila está segura seguirá gobernando ese pequeño,
pero próspero feudo, aunque un empresario sea aliado del
Barón Rojo.
Está segura que la suerte le seguirá sonriendo. Ahora
algunos la conocen como Milagros de la Fortuna.
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