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Cultivo
es más resistente a las plagas
Japón promueve injerto de sandía
Chalatenango.
Las innovadoras técnicas que realiza un ingeniero japonés,
evitará que las plagas ataquen los cultivos de sandía
Salomón Ayala
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| El injerto de sandía con ayote será
promocionado en el INFRAMS por un ingeniero oriental. La técnica
es la novedad entre los estudiantes. Foto:
EDH |
Una técnica utilizada desde hace muchos años en Japón,
podría evitar que las enfermedades destruyan el cultivo de
sandía y que con ello los agricultores, sufran pérdidas
dijo Hirothosi Koma, técnico japonés.
Según explicó Koma, la técnica consiste en
injertar la sandía con el patrón de ayote o pipián,
pues estas dos plantas son muy resistentes a plagas y enfermedades.
El ingeniero Koma, realiza un voluntariado en el Instituto Nacional
Francisco Martínez Suárez (INFRAMS), y
experimenta con los estudiantes del bachillerato técnico
vocacional agropecuario, la forma de cultivar sandía en el
país.
En el Japón y El Salvador, es común este cultivo
y cuando se siembra en un mismo campo todos los años; la
planta fácilmente se llena de enfermedades y la consecuencia
es un producto de menor calidad, aseguró el técnico.
Los japoneses, para evitar la propagación del llamado impedimento
del cultivo continuo es que realizan el injerto de sandía
con variedad de semillas como la del pepino. También experimentan
con tomate.
Entre las ventajas que se obtienen, Koma mencionó la capacidad
de absorción de las raíces del ayote y la resistencia
a las plagas.
El injerto
Para realizar el injerto es necesario preparar por separado las
semillas de sandía y ayote, cortando la punta de la semilla
de ayote y colocándola en el patrón de la semilla
de sandía.
Luego, entre las dos hojas falsas, abrirlas con un palillo limpio,
colocándolas sobre una estaca sin amarrar.
Trasplantarla a una bolsa con tierra del suelo, durante 4 días,
evitando que el injerto esté bajo el sol durante mucho tiempo.
Finalmente, hay que aclimatar el injerto poco a poco, desde el segundo
día; para traspantarla al terreno de cultivo, cuando le han
crecido las 4 hojas verdaderas.
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