Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 5 de septiembre
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Analizando
Déficit presupuestario

César Augusto Hernández*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

El presupuesto de la nación es un cálculo estimado de los ingresos a percibir y de los gastos a realizar en un período determinado. El Ministerio de Hacienda cada año elabora el presupuesto y lo somete a la Asamblea Legislativa para su aprobación; pero para el año 2002 no se tomó en consideración una serie de variables económicas, principalmente del descenso experimentado por la economía; por lo tanto, tendrán un déficit mayor.

Según los indicadores económicos establecidos por nuestras autoridades, el país tenía un crecimiento macroeconómico saludable, pero esta situación no ha estado acorde con la realidad porque, desde el año anterior, la economía viene dando tumbos y cada día hay más desempleo, porque todas las empresas han experimentado una sensible disminución en sus volúmenes de ventas y, por consiguiente, el Estado percibirá menos IVA y Renta, como erróneamente lo había planificado, y esta situación le ocasionará un desajuste y disminución de impuestos y, ante la imposibilidad de poder crear o subir más los impuestos, tendrá que recurrir a nuevos préstamos, ya sean internos o externos, para hacerle frente a sus múltiples necesidades, aumentándose así en mayor proporción el déficit fiscal.

El Estado, como las empresas y las personas no puede gastar más de los ingresos que percibe; pero el Estado, en los últimos años, ha venido endeudándose más y más, y esta situación es peligrosa, porque genera inseguridad y desconcierto en los acreedores y habrá un momento en que el Estado ya no podrá pagar sus compromisos. Esos préstamos no serían mayor problema si el endeudamiento se utilizara para actividades productivas, como la construcción de carreteras para tener un mejor acceso para la diversificación y establecimiento de nuevas industrias, además del ahorro que significa el consumo de combustible, pero para ello tenemos recursos suficientes con el FOVIAL; pero se podrían utilizar para la construcción de puertos que facilitarían el comercio exterior y nos colocaría con ventajas competitivas con nuestros vecinos; para salud y educación, que nos permitiría contar con más elemento humano sano y mejor preparado que generaría dividendos futuros al país, pero la realidad es otra: muchos préstamos se destinan para mantener privilegios y la enorme burocracia que cada día nos corroe y carcome.

En las circunstancias actuales, nuestros funcionarios deben ser conscientes y realistas, pues ya no podemos seguir manteniendo esos enormes ejércitos en los órganos Legislativo y Judicial, y muchas prebendas más de que gozan los políticos, mientras la mayoría de la población lucha tesoneramente para sobrevivir y salir adelante con sus familias.
Nuestros gobernantes y políticos deben reflexionar y poner un hasta aquí a tanto despilfarro de los dineros del pueblo, para no vernos en dificultades en un futuro cercano.
* Lic. en Contaduría Pública.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal