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Tomando
la palabra
Héctor Darwin Silva y la evolución de
las especies
Marvin Galeas*
E-mail: Marvin@telemovil.com
Ojalá
que el intento de descrédito no sea el anuncio de una campaña
sucia que se basará en ataques arteros
¿Dónde estaría Héctor Silva si los
renovadores hubiesen mantenido el control del FMLN? Seguramente,
al lado de Facundo Guardado, su antiguo aliado y jefe de su primera
campaña. ¿Y si los tulipanes se hubiesen hecho con
el control partidario?, pues al lado de Gerson Martínez.
Como, al final, fue la ortodoxia comunista la que predominó,
pues allí está como su sonriente candidato, entre
Handal y Sánchez Cerén. La carrera del alcalde ha
sido notable: De la Democracia Cristiana al Movimiento Popular Social
Cristiano; luego, al FDR; después, a Convergencia Democrática;
de allí, a la siempre veleidosa iniciativa ciudadana, y,
luego, con los renovadores. Y cuando estos comenzaron su caída
en desgracia, hubo un flirteo con los tulipanes, para terminar,
al final, abrazado a la nomenclatura radical que domina de manera
absoluta y solitaria al FMLN.
Es decir que el alcalde ha venido caminando de la moderación
al radicalismo, al menos en cuanto a aliados se refiere. Ivo Príamo
Alvarenga, en la entrevista matutina de TCS, calificó este
tránsito como un proceso de involución.
Contrasta el calificativo con el que usara el mismo alcalde para
calificar la candidatura de Evelyn Jacir de Lovo por el partido
ARENA: evolución.
Si en las especies avanzar de estados básicos primarios y
radicales hacia formas más acabadas de inteligencia es un
proceso evolutivo y lo contrario es involutivo (degenerativo sería
un mejor término), pues tanto Ivo Príamo como el alcalde
tienen razón. Los procesos de ambos candidatos son modélicos.
El FMLN y ARENA son organizaciones que surgieron al calor de la
guerra, y ambas son las principales fuerzas políticas del
país. Es innegable que ARENA ha venido evolucionando desde
posiciones exclusivamente anticomunistas hasta convertirse en una
derecha moderna que propugna por un capitalismo liberal. Ello implica
la defensa de las libertades individuales, fundamento y esencia
de la democracia, lo cual es, en mi opinión, la mejor defensa
contra el comunismo y otros totalitarismos.
Con esa evolución (para seguir con la palabra), ARENA sedujo
a los votantes de centro. Ello le ha garantizado ganar las tres
últimas elecciones presidenciales de manera inobjetable.
El FMLN, por su parte, lejos de evolucionar, ha radicalizado sus
posiciones, al punto de expulsar de sus filas, sin rechistar, a
los partidarios de la moderación. Su reciente documento de
consulta es todo un tratado de cómo ir a contramano
de las realidades del mundo actual. Una parrafada que ignora de
manera admirable el colapso del campo socialista y,
sobre todo, el estado ruinoso en que el experimento socialista dejó
a Nicaragua, a un conjunto de naciones africanas y a la misma Cuba,
convertida en una inmensa prisión que vive al compás
de los caprichos del comandante en jefe.
Es esa cerrazón ideológica, anclada en el Siglo XIX,
la que ha llevado al FMLN, en un franco proceso involutivo, a perder,
primero, en segunda vuelta y, luego, en primera las dos últimas
y únicas elecciones presidenciales en las que ha participado.
De esa fuerza, vacía de aires de renovación por obra
y gracias de tribunales populares, es candidato el ex social cristiano
y ex renovador doctor Héctor Silva.
No soy quién para criticar los movimientos políticos
del alcalde en su muy personal ajedrez. Lo respeto a él como
persona y como funcionario. Lo que si no deja de sorprenderme es
el intento de golpe bajo a su contrincante. La mención que,
con toda la mala leche del mundo, hizo al pasado de Evelyn Jacir,
en un reciente entrevista, tiene todo el propósito de desacreditarla
ante sectores de la derecha propensos, al igual que los ortodoxos
comunistas, al linchamiento ideológico más por razones
emotivas y de resentimiento que por la fidelidad a sus principios.
Ojalá que el intento de descrédito no sea el anuncio
de una campaña sucia que se basará en ataques arteros
y no en propuestas para mejorar la calidad de vida de los capitalinos.
No ha sido ese el estilo de Héctor Silva. La misma doctora
Jacir de Lovo contó que el alcalde le telefoneó para
felicitarla por la candidatura, a la vez que se pronunció
por una campaña de altura. Ojalá ese sea el camino.
A menos, claro está, que lo del proceso involutivo al que
se refirió Ivo Príamo Alvarenga sea irreversible.
En los próximos eventos electorales, como en los últimos,
no está en juego únicamente el predominio de dos partidos
políticos como ocurre en Estados Unidos, Honduras o Costa
Rica. Está en juego la supervivencia de un sistema. El FMLN,
lo ha dicho muy claramente, está en lucha frontal contra
este sistema al que llama neoliberalismo, para cambiarlo
por el socialismo a la salvadoreña. Es como una
miniguerra fría.
Pero si fracasó el socialismo a la soviética, alimentado
con cerebros como los de Plejanov, Martov y el propio Lenin, imaginémonos
cómo nos irá en ese socialismo a la guanaca, sustentado
en las propuestas y tesis surgidas del intelecto de Sánchez
Cerén, Salvador Arias y Humberto Centeno; al colectivo, al
que por cierto pertenece el alcalde Silva.
*Lic. en Idiomas y columnista de El Diario de Hoy.
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