| |

La expresión del piano de México
El pianista mexicano Mauricio Náder ofreció un excepcional
concierto con doble intención: Independencia de México
y a beneficio de la Orquesta Juvenil de El Salvador
Alfonso Reyes
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
 |
| El público estuvo muy
receptivo a cada nota que brotó del piano. Al final del
concierto brindaron una ovación al pianista.
Foto EDH /RNelson Dueñas |
A principios de la semana pasada, uno de los músicos más
versátiles de la tierra mexicana visitó el país
previo a un único concierto que ofrecería en el auditorio
del Museo Nacional David J. Guzmán.
Luego de encuentros con diarios locales y ensayos, Mauricio Náder
se presentó la noche del jueves ante el público salvadoreño.
Frente a un enorme piano de cola, el pianista tomó su lugar
y con ello, el recital de piano quedó abierto.
El concierto, en el cual se encontraban varios músicos salvadoreños,
se constituyó por el programa Félix Mendelssohn (Alemania)
Andante y Rondó caprichoso, Op. 14; Sonata en Sol Menor,
op. 105; Allegro Adagio Presto.
A las piezas anteriores se sumaron las del compositor mexicano Federico
Ibarra: Sonata III Madre Juana, y Libero, rubato Lento
Allegro.
Mauricio Náder ha ganado varios concursos en el extranjero,
y en el país. El pianista mexicano dejó establecido
un significativo precedente, sobre todo en los escenarios que han
acogido al piano internacional.
Intermedio
Náder, quien tuvo su debút a los 17 años en
el Palacio de las Bellas Artes como solista de la Orquesta Sinfónica
de México, hizo un intermedio cuando había ejecutado
ya varias piezas.
Al regreso, el público tomó nuevamente asiento con
ansias de escuchar, a través del piano, la habilidad que
el artista ha adquirido durante muchos años.
Un nuevo programa se extendió con la pieza Tres danzas de
la Suite Española: No. 1 Granada (serenata),
No. 2 Cataluña (Curranda), No. 3 Sevilla (Sevillanas), del
músico español Isaac Albéniz; y Fantasía
Bética del también español Manuel de
Falla.
Al final del concierto, el público salvadoreño se
levantó de su asiento y le brindó una ovación
a un músico que además de ser uno de los activos y
versátiles de su país, demostró un gran carácter
frente a la música y el piano.
|
|