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LOS HÉROES

En Pensilvania. Una solemne ceremonia de conmemoración se realizó en Pensilvania, donde las campanas repicaron 40 veces por cada persona que murió en ese lugar, después que pasajeros y tripulantes enfrentaron a los cuatro secuestradores, que presuntamente se disponían a dirigir la aeronave contra un blanco en Washington

SHANKSVILLE, PENSILVANIA
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.-
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Un estadounidense llora frente a una ofrenda floral y una fotografía de su familiar, víctima del vuelo 93 que se estrelló en Pensilvania.
AP Photo/Rusty Kennedy

El tañido de una campana y el vuelo de un puñado de palomas blancas fue el homenaje del miércoles a los 40 pasajeros y tripulantes del vuelo 93 de United Airlines, que hace un año se estrelló luego que aparentemente resistieron la acción de cuatro secuestradores.

El avión caído en el estado de Pensilvania fue el cuarto capturado en el aire por terroristas islámicos el 11 de septiembre del 2001, para perpetrar los peores ataques en territorio continental de los Estados Unidos de la historia.

Cerca de una mina ubicada a las orillas de la cordillera de los apalaches, 112 kilómetros al sureste de Pittsburgh, miles de personas -incluidos más de 500 familiares de las víctimas-, se dieron cita para conmemorar el primer aniversario de los ataques del 11 de septiembre, bajo un cielo color plomo. Muchos de los asistentes, con lágrimas en los ojos, ondeaban banderas estadounidenses.

Poco después de las 10:00, la hora en la que hace un año el Boeing 757 se estrelló a 800 kilómetros por hora, una campana fabricada hace más de 100 años y facilitada por los frailes franciscanos, dobló cada vez que se leyó un nombre de los 33 pasajeros y los siete tripulantes, calificados como héroes por el presidente George W. Bush.

“En el aire, una ola de coraje se hizo sentir desde la cabina hasta el fondo del avión y de regreso, con todos perseverando hasta el final”, dijo Sandy Dahl, viuda del capitán del vuelo 93, Jason Dahl, después que aviones militares sobrevolaron la zona. “La adversidad no construye el carácter: la adversidad deja ver el carácter”, dijo.

“¡Vamos a darles!”

El 11 de septiembre del 2001 grupos de extremistas islámicos secuestraron cuatro aviones comerciales en vuelo, estrellando dos contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y uno contra el Pentágono, en las afueras de Washington.

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De los cuatro aviones de pasajeros secuestrados el vuelo 93 de United Airlines fue el único que no se estrelló contra ningún edifico.

Las autoridades piensan que los secuestradores del vuelo 93 tenían la intención de estrellar el aparato, que hacía un vuelo hacia San Francisco, California, en algún edificio gubernamental en el área de Washington, posiblemente la Casa Blanca o el Congreso.

Aparentemente los pasajeros resistieron la acción de los secuestradores y realizaron además llamadas a través de sus teléfonos celulares, y consiguieron con su acción evitar una tragedia mayor. El avión cayó a 200 kilómetros de Washington, en un área rural de Pensilvania. Nadie murió en tierra.

“Let’s roll!” (¡Vamos a darles!), fue la última frase que se escuchó desde el vuelo 93 a través de un teléfono abierto que estaba siendo monitoreado por un trabajador de la telefónica.

La frase fue pronunciada por el pasajero Todd Beamer y ahora se ha convertido en un grito de batalla de los estadounidenses en su guerra contra el terrorismo.


40 víctimas del vuelo 93 de United
Airlines consideradas héroes. pasajeros y tripulantes se habrían enfrentado a los terroristas.

El presidente Bush llegó a Shanksville, acompañado de su esposa Laura, procedente de Washington, donde previamente presidió la ceremonia en homenaje a los 183 fallecidos al estrellarse un tercer avión contra el Pentágono.
La pareja presidencial depositó un ramo de flores en el lugar del siniestro. El mandatario, que no dirigió ningún discurso a la multitud en Pensilvania, pasó allí más de una hora en reflexión y dialogando con familiares de las víctimas.
George y Laura Bush también cantaron el "Himno de batalla de la república" y saludaron y firmaron autógrafos a varios de los presentes.

 

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