| |

Graduación
en la Sexta Brigada de Infantería
Su arma, la estructura metálica
Usulután.
El 28 de diciembre, los 19 soldados de la Sexta Brigada de Infantería
que se graduaron, el miércoles pasado, como técnicos
en estructuras metálicas recibirán la baja. Pero hoy
tienen un oficio
Sandra Moreno
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
|
|
| Una puerta para el futuro. Puertas de metal,
defensas, ventanas, balcones y polines son algunas de las obras
de los soldados técnicos en estructuras metálicas.
Foto: EDH/Felipe Ayala |
El soldado Víctor Manuel Martínez, de 20 años,
recibió el miércoles pasado su diploma que lo acredita
como técnico en estructuras metálicas, junto a otros
18 compañeros de la Sexta Brigada de Infantería, en
Usulután.
El fue el mejor alumno de la promoción y, además del
regalo que recibió en el acto de clausura del curso, impartido
por el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional
(INSAFORP), él sabe que cuenta con los conocimientos para
buscar un empleo en la ciudad cuando llegue el día de dejar
el cuartel, en diciembre próximo.
El 28 de mayo del año pasado, llegué a la Sexta
Brigada de Infantería. Vivía en el cantón La
Presa y no tenía trabajo. Apenas pude terminar el sexto grado,
aquí logré estudiar y sacar mi octavo grado,
recuerda Víctor Manuel. Hoy, con este curso, tendré
más oportunidades de conseguir un empleo, si no, mi futuro
era andar con el machete o la cuma sacando tareas.
Gente valiosa
En este sentido, el capellán Pedro Juan Montano, quien bendijo
el acto de graduación, fue claro al decir que en toda sociedad
es fundamental la preparación de las personas. Entre
más preparados, más servimos, y añadió:
Espero que se incorporen a la sociedad civil y sean útiles,
y no una carga para los demás.
El grupo de soldados escuchaba atento esas palabras, que adquirían
un significado más real al observar en sus manos el diploma,
es decir, su nueva arma para enfrentar la vida y ayudar a sus familias,
la mayoría campesinas.
El instructor de los nuevos técnicos, Rolando Majano, de
la organización Centro de Familias Marginales (CREFAC), que
fue contratada por INSAFORP para enseñar el oficio a los
soldados, aceptó que dar el curso fue un verdadero reto.
Pero valió la pena.
Los diecinueve graduados van a comenzar el camino de las estructuras
metálicas, existen muchos tipos, les recordó,
como en señal de que deben seguir preparándose. Espero
que logren el éxito.
|
|
| De lunes a viernes, los soldados recibían
sus clases en la Brigada. Foto: EDH/Felipe
Ayala |
Y el que tengan hoy un futuro más esperanzador se lo deben
al apoyo que brinda la Sexta Brigada de Infantería para capacitar
a su tropa. El teniente coronel Herman Enrique Padilla lanzó
en su discurso una última orden a los soldados: Están
más capacitados y tecnificados, sean pioneros en dichos conocimientos.
Un ejemplo.
Arroz para familia de tropa
Las familias de los soldados acudieron puntuales a la cita. Iban
a recibir comida
El miércoles pasado, el Comité Pro heridos y lisiados
de El Salvador entregó bolsas de arroz con una leyenda en
inglés: Making a difference for future generations
around the world.
La frase, Haciendo la diferencia para las futuras generaciones
alrededor del mundo, poco significaba para los 400 familiares
de los soldados del Destacamento Número 9, en Zacatecoluca,
departamento de La Paz, y de la Sexta Brigada de Infantería,
en Usulután.
Ellos recibían contentos las seis bolsas de arroz, pues el
regalo significaba no tener que pagar los cuatro colones con cincuenta
centavos que vale una libra en el mercado. Un ahorro que viene bien
en estos tiempos de crisis económica, más en el campo,
donde escasea el trabajo.
Por eso era fácil reír de felicidad al hacer la fila
y llegar por fin a recibir la bolsa blanca con el arroz, en la sede
de la Sexta Brigada de Infantería.
Doña Juana González fue llamada por su hijo David
Antonio, quien es encuentra en el cuartel de Zacatecoluca, para
que estuviera a las siete de la mañana en punto. Ella fue
puntual y también obedeció cuando le dijeron que se
subiera al camión del cuartel que la trasladaría hasta
Usulután.
Mujer de piel morena y con las huellas del trabajo como jornalera
y cortadora de caña, carga contenta el regalo que servirá
para alimentar a los cuatro hijos, tres varones y dos mujeres, que
viven con ella en el cantón San Antonio Las Tablas, de Zacatecoluca.
Esto me ayudará, tengo cuatro meses sin trabajar. Tal
vez gane algo hasta septiembre o diciembre, cuando venga la corta
de la caña, dice doña Juana.
¿Y mientras tanto cómo sobrevivirá?pregunto.
He sembrado un pedacito de milpa, pero ya está dormida
(los granos de la mazorca se comienzan a tullir por la falta de
agua y no se desarrollan), si no llueve en tres días, la
perderé, comenta, sin embargo, no pierde la esperanza.
Rezaré para que eso no pase.
|
|