Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 15 de agosto
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Las tribunas que se quieran

Muchas amenazas se ciernen sobre las democracias, especialmente las de países recién bautizados con ese nombre.

Rolando Monterrosa
Escenarios
El Diario de Hoy
rolando@elsalvador.com

En su afan por corregir los errores del pasado, los nuevos protagonistas suelen abrir compuertas en exceso, sin estar preparados para posibles desbordamientos.

Estos incipientes procesos democráticos son más vulnerables cuanto mayor es el entusiasmo liberal de sus dirigentes y los jóvenes ciudadanos, quienes ven en el debate, en el entredicho indiscriminado de todo, la consolidación de la democracia ideal. Pero hay cosas que no admiten debate y una de ellas es la libertad de expresión, y su natural acompañamiento, la libertad de prensa.

En “foros” amañados, en los últimos días, se ha reiterado la falacia sobre los espacios a los que “todos, sin excepción, tienen derecho” de acceder en los medios informativos de un país y de la necesidad de legislar sobre ello.

Nada más alejado de la realidad. En las democracias tradicionales lo que los gobiernos se comprometen a garantizar y los pueblos a defender, es que se puedan erigir todas tribunas que se quieran, desde las cuales se eleven libremente las voces de quienes quieran.

Un ejemplo a escala de este principio es Hyde Park, en Londres, donde oradores de diversa orientación ideológica, confesionalidad o de cualquier línea de pensamiento, pueden instalar su cajón, pararse sobre él y decirle a su público lo que piensan. Ninguno de ellos está obligado a compartir con otro su plataforma. Las audiencias suelen ser más numerosas ante los que hablan sobre asuntos del particular interés de estas y menores o ausentes ante los que tratan de asuntos banales o que sólo dicen estupideces.

La Declaración de Chapultepec, adoptada por la Conferencia He-misférica sobre Libertad de Expresión, celebrada en México DF, en marzo de 1994, insta a reflexionar acerca del ejercicio democrático, en Améri-ca: “Varios logros suscitan el optimismo, pero también aconsejan la prudencia ... las desigualdades, el atraso, las frustraciones transformadas en intransigencia, la búsqueda de recetas fáciles, la incomprensión sobre el verdadero carácter del proceso democrático y las presiones sectoriales, son un peligro constante para el progreso alcanzado”.

Agrega que “sin medios independientes, sin garantías para su funcionamiento libre, sin autonomía en su toma de decisiones y sin seguridades para el ejercicio pleno de ella, no será posible la práctica de la libertad de expresión.
“Prensa libre es sinónimo de expresión libre”.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
 
 


escribame escribame escribame