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Buscan
mejorar el medio ambiente
Proyectan controlar la humareda en crematorio
Santa
Ana. Las autoridades han prometido controlar las densas humaredas
del cantón Cutumay Camones, donde funciona el crematorio
municipal
Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La densa humareda que por años han tenido que enfrentar
los habitantes del cantón Cutumay Camones y sus caseríos,
en jurisdicción de Santa Ana, sobre la carretera que conduce
hacia Metapán, desaparecerá a corto plazo, así
lo aseguró el alcalde Ing. Orlando Mena Delgado.
El anuncio de la medida fue realizado recientemente al confirmarse
que una empresa privada se hará cargo del manejo del crematorio
municipal.
El proyecto señala que las condiciones del basurero serán
mejoradas, a la vez los trabajadores gozarán de equipo adecuado
como uniformes, botas, guantes u otros implementos de uso personal
y de seguridad.
Además se proyecta cercar la zona para evitar que las manadas
de semovientes lleguen al sitio a hurgar o en todo caso a comer
la basura.
El edil explicó que la firma del contrato busca mejorar la
recolección de desechos y el manejo del crematorio, pero
ello no significa que habrá incremento en la tasa de impuestos
por ese rubro.
Las víctimas
De acuerdo a un censo que se levantó recientemente,
en dicho lugar permanecen no menos de trescientas personas, cien
de los cuales con adolescentes. De los primeros se piensa tomar
a 48 que trabajarán al servicio de la empresa contratista,
la cual cumple con los requisitos que exige la ley del Ministerio
del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), señaló
el Ing. Mena Delgado.
A pesar del anuncio del alcalde santaneco, muchos de los habitantes
expresaron escepticismo.
Por décadas ha existido el crematorio y los problemas
que ocasiona han tratado de ser resueltos por medio de la política,
es decir, los candidatos a alcaldes prometen cambiar la situación
y ésta sigue igual, afirmaron los ciudadanos.
Victoriano Alcántara, de 78 años, habitante del cantón
Cutumay Camones, comentó: las palabras se las lleva
el viento, yo soy como Santo Tomás, hasta no ver no creer.
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