|
|
|||||||||||||||||||||
El accidente se registró el 11 de julio de 2002, al filo de las 11 de la mañana con 30 minutos, en las cercanías de Denver, Colorado, Estados Unidos. Cuatro personas fallecieron. Una joven de 20 años sobrevivió. Todos eran miembros de una misma familia, originaria de Guatajiagüa, Morazán. Los pasajeros viajaban de Houston hacia Asper, ambas del estado
de Texas. Don José Antonio Pérez, padre de tres de los fallecidos, espera que los cadáveres de sus hijos, su yerno y su sobrino, sean traídos a El Salvador hoy o mañana. Entre lágrimas comentó que la idea de sus hijos era llegar hasta Estados Unidos, para luego trabajar y enviar dinero a sus padres. Delmy y su esposo emigraron de forma ilegal hace más de tres años. La joven ahorró durante todo ese tiempo, para costear el viaje de sus dos hermanos: Pedro y Marina. El costo Diez mil dólares le cobró el coyote. Sus hermanos partieron con rumbo a Estados Unidos el nueve de junio de este año. Tras 20 días de viaje, llegaron a Houston el 29 de ese mismo mes. Allí, fueron entregados a una tía que los albergó hasta la llegada de los esposos Sánchez. El 11 de julio, Delmy y Edwin llegaron a recoger a los dos hermanos. En el lugar, se les unió Rodolfo, primo de los Pérez Coca. Horas después, los cinco jóvenes sufrirían el accidente de tránsito. Don José Antonio y su esposa Marina del Tránsito Coca ignoran los detalles de lo ocurrido. Saben que el gobierno estadounidense repatriará pedazos de cuerpos. Y que su hija Marina, se debate entre la vida y la muerte, en uno de los hospitales de Denver. La joven fue rescatada de los hierros retorcidos del vehículo con múltiples fracturas. Ella viajaba en el asiento del acompañante del conductor. El cinturón de seguridad le habría ayudado. Aparentemente, el accidente fue causado por el conductor de un vehículo que circulaba a excesiva velocidad. Quien conducía el automotor de los Pérez Coca fue obligado a salirse de la carretera. Solicitan ayuda La madre de los tres hermanos Pérez Coca tiene el deseo de viajar a los Estados Unidos para reunirse con su hija Marina, quien aún está delicada de salud. - Marina del Tránsito solicita a la Embajada de los Estados Unidos la extensión de una visa para viajar a Denver y asistir a su hija. - Los esposos Sánchez dejan en la orfandad a un varoncito de cuatro años. - Marina, la sobreviviente, es madre de una niña de tres meses de edad. Ambos menores viven con los abuelos en Guatajiagüa. |
|
|