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Ayer, fue otro día igual a los demás, José Ramírez tomó a su mujer por el cuello y la amenazó con cortarla en mil pedazos y arrojarla en la fosa séptica. Gloria, de 5 años, y Humberto, de 4, se llevan a Cristian, de 2 meses, y se esconden en el otro cuarto, mientras su papá golpea a su madre contra las paredes, la puerta y el ropero. No dicen nada, sólo escuchan en silencio los gritos, las palabras soeces y el llanto ahogado de Silvia. Pasos rápidos se acercan a la cama donde están acurrucados; a Gloria el corazón se le acelera y aprieta la manita de Humberto. Los pasos están casi cerca; hunde su cabeza entre los hombros esperando el primer golpe, esperando el primer grito. Su madre levanta a los tres del suelo, los abraza y les pide que no hagan ruido. Salen de la casa entre la oscuridad de la medianoche, se marchan adonde la abuela.
Silvia Ramírez no va a trabajar el siguiente día, a pesar del descuento que sabe que le harán en la maquila. Se dirige a la Procuraduría General de Apopa; piensa que los años de golpizas y amenazas deben terminar. Los golpes que le propinó José le duelen. La confesión El problema -narra la mujer a la trabajadora social-es que él no quiere ayudarme a cuidar a los niños cuando me voy al trabajo, aunque le dejó todo listo. Se enoja con ellos, les pega y sólo les da tortillas para comer. José es injusto conmigo, porque el taller lo tiene en la casa, y los niños casi nunca se acercan cuando arregla los televisores. Yo les digo: niños dejen trabajar a su papá, a cada rato les digo eso, para que no se enoje, para que no les grite. Ayer me pegó bien duro, mire como me dejó, aquí en la cabeza me golpeó contra la pared dos veces. Dice que me va a quitar los niños porque no los cuido bien, pero dígame cómo hago si sólo yo mantengo a mis hijos. Ella llora luego de desahogarse. El Juzgado de Familia dictó el 19 de junio medidas de protección
y exclusión del hogar al padre. 68% Mujeres sufrieron agresiones durante el embarazo Heridas abiertas |
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