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En
tierra de maras...
San
Miguel.- Las pandillas se declaran en guerra en San Miguel. Al menos
cinco muertes violentas se han originado por esta razón
Evelyn Granados
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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No se esconden. Los pandilleros
en San Miguel se han convertido en un serio problema.
Foto EDH
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No es un problema menor, las maras se han convertido
en un dolor de cabeza para los migueleños y las autoridades
ya las tienen a la cabeza de sus estadísticas.
Una prueba, sólo el Sistema 911 de la PNC recibe hasta diez
llamadas relacionadas con los pandilleros.
Sólo del 21 de junio a la fecha, se reporta la muerte de
al menos tres pandilleros en hechos relacionados con la disputa
de territorios y poder dentro de las maras.
Hay también ciudadanos inocentes asaltados, otros heridos,
mujeres violadas. Todo vinculado con las maras.
Muchos migueleños aún recuerdan con horror la muerte
de la niña Saraí Araniva, de 14 años, ocurrida
a inicios del año
Ella quedó en fuego cruzado en una batalla entre miembros
de maras en plena zona urbana de San Miguel. Las balas
disparadas por los antisociales, alcanzaron su cuerpo y le causaron
la muerte.
Carecen de escrituras, no compran nada ni pagan impuestos, pero
la base ideológica de las diferentes maras, es
que tienen sus territorios.
Ellos definen así a las zonas en que merodean.
Territorios
Si una pandilla ingresa a territorio de otra, se origina una pelea
para sacar a los intrusos.
Es lo que ocurre en colonias de San Miguel.
Miembros de la mara mirada loca m 18, de la colonia
La Presita, explican qué es lo que ha pasado en la zona.
Acusan a la salvatrucha de matar a dos de sus compañeros.
Peor aún, consideran un deber vengar los homicidios y advierten
que la guerra ha iniciado.
Esto preocupa a los vecinos, quienes saben que en estas riñas,
las víctimas generalmente son particulares. Pero la mayoría
teme hablar.
Si denunciamos nos exponemos a que los pandilleros después
nos ataquen. Si callamos, tenemos que aguantarlos, estamos fregados,
expresó un vecino.
El noventa por ciento de las llamadas que recibe la PNC son de víctimas
de pandillas en San Miguel. Están definidas las zonas de
persistencia
Por ser jefes
Un estado de emergencia ha sido declarado por la PNC debido al incremento
de las riñas entre miembros de maras desde hace
dos semanas, afirmó Juan Francisco Palacios, jefe de la Policía
Comunitaria.
Es un reflejo de la crisis, tanto como la cantidad de llamadas de
víctimas de estos grupos de antisociales que promedian diez
diarias, la mayoría entre las cuatro de la tarde y las once
de la noche.
En mayo, el cuerpo de seguridad recibió 190 llamadas por
violencia de pandilleros, en junio 147 y en los primeros nueve días
de julio, reportan un centenar.
Hay un oscuro fondo en los homicidios de jóvenes, según
el cuerpo de seguridad. Ellos descartan la invasión
de territorios de otras maras, como causa de la violencia.
Mas bien sospechan que los homicidios son el tributo de algunos
sujetos para convertirse en jefes de otras pandillas.
Para ser líder de una mara, muchas veces les exigen matar
a miembros de pandillas rivales, sostuvo el jefe policial.
En otros casos, deben mostrar su valor, atacando a integrantes
de grupos rivales, sin que haya provocaciones para ello.
Para reducir los índices de violencia, el cuerpo de seguridad
diseña un plan de prevención, según detalló,
aunque no dio detalles.
Pero sí fueron claros en algo. Las denuncias oportunas son
tan importantes como la adecuada orientación de los padres
de familia a sus hijos para evitar que éstos cometan acciones
delincuenciales.
Los papás lloran cuando ven a sus hijos mareros muertos,
pero no piensan en su responsabilidad al tolerarles todo,
expresó un vecino al demandar mayor control de parte de los
progenitores, sobre las acciones de sus hijos, especialmente menores.
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