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Negociaremos con 50 estados
La negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre
Centroamérica y Estados Unidos no será fácil
dada la naturaleza federativa de la potencia norteamericana, destacó
ayer el profesor Arturo Cruz.
Negocios
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El especialista es miembro de la facultad del Instituto Centroamericano
de Administración de Empresas (Incae).
Cruz destacó que el gran desafío con los Estados
Unidos es que no es una nación. Son 50 naciones y conciliar
los intereses de 50 naciones no es fácil.
Arreglos políticos
Para mostrar lo complejo del panorama, Cruz trajo a colación
el millonario paquete en subsidios para la agricultura que el presidente
George Bush aprobó el mes pasado.
El mandatario lo hizo, en buena medida, para congraciarse con los
senadores de los estados agrícolas, cuyos votos serán
cruciales en favor de la Autoridad para la Promoción Comercial
(TPA).
Bush ha dicho que es muy improbable el inicio de una negociación
con Centroamérica si antes no cuenta con la TPA. Si la obtiene,
el proceso se agilizará. Pero, a la vez, los subsidios constituyen
un golpe para el sector agrícola de la región.
La integración
Cruz señaló, además, que Centroamérica
debe fortalecer su proceso de integración. La necesidad se
ha vuelto un imperativo aun cuando no se negociara un TLC con el
gigante norteamericano.
Pero, además, los países deben lograr una cohesión
entre los gobiernos y los empresarios y entre estos últimos
consigo mismos.
Yo creo que si hacemos bien las cosas, en el año 2005
vamos a estar en el radar, pronosticó Arturo Cruz.
Flores apuesta a la integración
Es la hora de soñar con Centroamérica unida
Este es el momento para soñar por Centroamérica
y para tener una visión centroamericana, dijo el Presidente
Francisco Flores, en la clausura del evento de Incae, al recalcar
la necesidad de darle un impulso decidido a la integración
del istmo.
La economía de la región tendría un despegue
de altas proporciones si la integración tuviera mayores logros,
explicó el Presidente. Mientras sigamos concibiendo
el desarrollo, adentro de los límites estrechos de nuestras
fronteras, estaremos desperdiciando la inmensa oportunidad que representa
construir una visión de una Centroamérica unida,
dijo.
Ante tal circunstancia, es hora de cambiar completamente el
enfoque, enfatizó Flores.
Ese cambio significa dejar de pensar sólo en lo que cada
país hace dentro de sus fronteras, y pensar en todo lo que
se poede conseguir con una Centroamérica unida.
Los centroamericanos debemos tener un poyecto regional y no pedazos
de un proyecto limitado dentro del concepto territorial de la frontera,
subrayó el Mandatario, quien intervino luego de la exposición
del gurú de la competitividad, Michael Porter.
Nuevos líderes
Al subrayar como ideal la coyuntura para soñar por
Centroamérica, Flores explicó que ello se favorecía
con la llegada de tres nuevos presidentes a la región: Abel
Pacheco, en Costa Rica; Ricardo Maduro, en Honduras, y Enrique Bolaños,
en Nicaragua.
Los tres, dijo, significan una inyección de concepto
integracionista a toda el área centroamericana.
Con ellos, enfatizó el Presidente, conformamos un equipo
que cree en la integración centroamericana.
La intención de El Salvador es, a juzgar por las palabras
de Flores, la de insistir en la necesidad de acelerar ese proceso
a toda costa. Y por ello dejó claro que él y los demás
mandatarios, estamos dispuestos a tomarnos los riesgos políticos,
al interior de nuestros países, que signifiquen integrar
a Centroamérica.
Esa integración no sólo le servirá al desarrollo
de la región sino que dará paso a una nueva relación
con Estados Unidos y la Unión Europea, añadió.
Creo que podemos decir que el momento es ahora. El momento
es ya
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