|

HULA
HULA
Amanecer
y un futuro incierto
Primero
fue mercado, luego parqueo y Amanecer de capitalinos
trasnochados. Hoy, fiel a su vocación comercial, la plaza
con nombre hawaiano, aspira a ser un merendero
Enrique Miranda
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
 |
| La plaza 2 de Abril, mejor conocida
como Hula Hula, nunca ha sido un parque como tal
con bancas y árboles. Comenzó siendo parqueo y
con los años se han instalado ahí todo tipo de
ventas de comida y artículos.Foto
Arturo Silva |
Sucia, y con un abarrotado mercado de baratijas en su interior,
la plaza Hula-Hula, en el centro capitalino, no tiene
ningún monumento que exhibir: aquí no hay próceres
independentistas, ni ex presidentes montados en sus portentosos
caballos. Nada.
De hecho, la plaza tampoco se llama oficialmente Hula-Hula.
Su nombre real es plaza 2 de Abril, una fecha que quizás
no dice mucho para cualquier capitalino.
Quizá esta plaza, por su misma historia, no tenga vocación
de ilustre, pero sí es una de las que tiene una historia
que vive dentro de los capitalinos que hoy rondan los cuarenta.
Es parqueo
La plaza está flanqueada por locales comerciales, almacenes
y algunas cafeterías. Está a un costado de la calle
Rubén Darío.
En la década de los sesenta, ese cuadrante era ocupado por
el mercado central de ese entonces, hasta que la madrugada de 1962
un incendio arrasó con el centro de abasto.
Algunos capitalinos aún recuerdan el hecho con nostalgia.
Me acuerdo que en la madrugada nos llegaron a avisar que
el mercado se estaba quemando, comenta Ramón Rivera,
comerciante y actual concejal de la ciudad.
Relata que su madre tenía un puesto en ese mercado y el
siniestro hizo que se dedicara a otros negocios.
Con el paso de los años los vendedores del mercado fueron
reubicados hacia los demás mercados de San Salvador y el
espacio comenzó a sufrir transformaciones.
Luego de varios años, el extinto mercado dio paso a un parqueo.
En esa época, la zona era altamente comercial y había
almacenes de mucho prestigio.
Por eso el parqueo era usado por muchos capitalinos que llegaban
ahí a hacer sus compras.
Ahí quedaba el almacén París Volcán,
la Farmacia Americana, era como el non plus ultra del
comercio, recuerda el concejal.
Eso ocurrió hacia finales de los años 60.
Pero el potencial comercial del reducto no terminó allí:
el ingenio de una salvadoreña, que comenzó a vender
carne asada por las noches en el sitio, hizo que la plaza fuera
conocida como el amanecer, gracias a la costumbre de
ir a esperar el alba luego de una noche de juerga.
La señora, de la cual hoy pocos recuerdan su nombre, llegaba
en un camioncito y descargaba su parrilla.
Allí vendía tortillas con carne y otros platos de
comida popular. (Ver siguiente nota).
Los 80s
La costumbre del amanecer duró parte de los
años 70s, pero la siguiente década, las cosas,
al igual que la situación del país, comenzó
a tener un panorama opaco.
Durante la época de la guerra, y con la migración
del campo a la ciudad, la plaza se fue llenando de vendedores ambulantes,
según recuerdan capitalinos.
Así fue cayendo en el hacinamiento y situación actual,
con más de un centenar de vendedores ambulantes que ofrecen
todo tipo de artículos, desde pilas para relojes hasta comidas
rápidas y antojos.
Lo que viene
El futuro de la plaza no está del todo claro. Desde hace
un par de años, la oficina del Centro Histórico estudia
alternativas de rescate de la popular plaza, pero no ha logrado
concretar ninguna.
Sin embargo, el proyecto de rescate no dista mucho de la vocación
comercial de la plaza: la idea es convertirlo en un ranchón
merendero, al estilo amanecer.
De hecho, técnicos franceses propusieron al concejo capitalino
un diseño de merendero con toldo contra lluvias incluido,
pero resultó una alternativa muy cara y se desechó,
de acuerdo a fuentes municipales.
El Diario de Hoy intentó conocer el proyecto actual de rescate
de la Plaza, pero el encargado de la obra, el gerente del Centro
Histórico, Jorge Posada, declinó la entrevista y dijo,
a través del departamento de comunicaciones, que el proyecto
no estaba terminado y que más adelante podría
explicarlo.
Hoy día, la comuna mantiene un litigio con el administrador
del parqueo que funciona dentro de la plaza, porque según
la alcaldía, la persona se usufructa de un bien municipal.
Esta semana existió tensión entre los comerciantes
de la plaza y la municipalidad, porque los primeros argumentan que
la comuna los quiere desalojar.
Juan Reyes, representante de los vendedores, dijo recientemente
a este periódico que no se oponían al reordenamiento,
pero que necesitaban negociar.
Mientras, la plaza sigue sirviendo a compradores, peatones y usuarios,
que encuentran en ella un espacio para experimentar la ciudad cada
cual a su manera.
Lo del Hula-Hula
No está claro, pero muchos capitalinos creen
que la plaza 2 de Abril fue rebautizada popularmente como
Hula-Hula por el popular aro hawaiano.
- Según muchos, estos aros de colores que se contornean alrededor
de las caderas, se comercializaban en el parque.
- De ahí que le quedó el nombre del popular juego, de
gran auge en los años 60s. |