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Allí
llegaba el jet-set de la capital
La
plaza Hula-Hula tuvo un lugar importante para los jóvenes
y adultos que vivieron en el San Salvador de los años 70.
Allí ocurrió la tradición del Amanecer.
Enrique Miranda
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En un estrecho pasillo de la plaza Hula-Hula dos mujeres
se disputan a un potencial cliente.
Una de ellas, la más decidida, toma al sujeto por el antebrazo
y le dice: que va a querer, le tenemos sandwiches, hot-dogs,
hamburguesas, ¿que va a comer?.
El sujeto no les hace caso. Tras liberarse de las comerciantes,
pasa de largo y sigue viendo la hilera de chalés, donde se
encuentra con comida de todo tipo.
La escena ocurrió un jueves a las 11 de la mañana
y quizá dista un poco de las ocurridas durante los amaneceres
de los 70s en esa plaza, pero en el fondo quizás sea
igual.
Fiestas
La plaza Hula-Hula, por su céntrica localización,
se convirtió en los 60s y 70s en un lugar proclive
al comercio.
Todo comenzó cuando una vendedora, con una parrillada instalada
en plena plaza, vendía tortillas con carne asada, durante
las noches.
Allí se daban citas parejas, familias, grupos de jóvenes,
solitarios empedernidos y otros.
La mayoría llegaba a terminar una noche de juerga, después
que habían bailado y bebido en alguna fiesta.
El amanecer de los trasnochados que decidían
comerse un buen trozo de carne o tomarse un café. La tradición
se hizo grande, al punto que gente de todas clases se daba cita,
recuerdan algunos.
Allí llegaba el jet-set de San Salvador,
narra Ramón Rivera, que concluía sus fiestas de bachiller
en esa popular plaza.
Hoy por hoy
Puede encontrar todo tipo de mercancía a precios bajos en la
plaza.
- Hay artículos para relojes, como pilas, brazaletes y los
mismos relojes.
- Lentes, gorras, vinchas, audífonos.
- Cinchos, artículos de cuero, navajas, etc.
- Todo tipo de comida rápida.
- Sanitarios públicos y parqueo.
Espacio
La idea es construir un merendero donde sólo
hayan puestos de comida. Los otros vendedores serían reubicados
en mercados.
150 Vendedores
Por lo menos tienen sus puestos de venta en la plaza
Hula Hula. Actualmente la comuna negocia con ellos un proyecto de
reordenamiento.
90 Puestos
Podría albergar el merendero que la comuna
pretende construir a través de una concesión, de acuerdo
al concejal Ramón Rivera.
8 Millones
De colones costaba un proyecto de recuperación
de la plaza que sugirieron expertos franceses. La propuesta se desechó
por cara.
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