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Incertidumbre
atormenta al Octavo Grado
San
Miguel.- La presencia de un perro en el Centro Escolar La Confianza
provoca estupor entre los escolares. En segundos, gritan y corren
en busca de ayuda
Rosa Fuentes
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Los alumnos de Octavo Grado
del Centro Escolar La Confianza aún temen estar contagiados.
Foto EDH |
La gente que conoció a Josué Edenilson Guevara lamentó
su muerte. Los menores en la escuela de la colonia La Confianza
lamentan la poca asistencia recibida. Hay escolares que urgen de
ayuda psicológica.
Desde el 13 de mayo, los alumnos del Octavo Grado permanecen bajo
vigilancia epidemiológica. Silvia Crespo, subdirectora del
plantel, comentó que una tan sola vez han recibido la visita
del Ministerio de Salud Pública. Les impartieron charlas.
...ya no regresaron, expresó la docente.
La profesora a cargo curso, Teresa Alemán, ha solicitado
en varias ocasiones la asistencia de un psicólogo. Los alumnos
están nerviosos. Si ven perros gritan y creen que todos los
animales tienen rabia.
El personal de Salud que impartió las charlas invitó
a los escolares a visitar la Unidad de Salud El Zamorano, para aclarar
inquietudes o someterse exámenes que les despejen sus dudas.
Solo cuatro de los educandos llegaron.
Salud Pública ya descartó una epidemia.
La prevención
A los escolares se les explicó que la prevención es
clave para este tipo de circunstancias. Parte de los consejos recibidos
fue el de notificar cuando un perro es sospechoso de sufrir rabia,
lavar las mordidas con jabón no con limón como muchos
lo hacen y acudir de inmediato a recibir las vacunas.
Para el médico veterinario Sergio Omar Flores, el obstáculo
más grande en la lucha contra la rabia es la falta de cooperación
de la ciudadanía. El temor a la vacuna podría ser
la raíz del problema. Flores cree que temen al medicamento
porque la aplicación es dolorosa. El líquido causa
ardor al entrar en el músculo.
Por tal razón, en el pasado las inyecciones se aplicaban
alrededor del ombligo, zona del cuerpo rica en grasas. En la actualidad,
son intramusculares y se inyecta en la región cercana a la
columna vertebral. Ya no son 21 inyecciones.
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