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Con
la esperanza en la sangre
En
Alegría, Usulután, habita don José Francisco
Pleités, de 52 años, quien ha perdido parte de su
vitalidad por causa de una extraña enfermedad en la sangre.
José Osmín Monge
El Diario de Hoy
Fotos EDH/ Maritza Santos
vida@elsalvador.com
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En medio del dolor y la
incertidumbre, don Francisco tiene fe en Dios que su enfermedad
desaparecerá.
Don Francisco y su esposa Esperanza residen en Alegría
junto a sus hijos. Foto EDH / Maritza
Santos
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A simple vista, don José Francisco es un hombre lleno de
dinamismo y salud, pero como se dice popularmente, las apariencias
muchas veces engañan.
Este señor adolece de una rara enfermedad en la sangre, que
poco a poco le ha ido robando su dinamismo y su lozanía.
Han sido muchos los exámenes médicos que se le han
practicado, pero ninguno ha determinado a ciencia cierta cuál
es la verdadera enfermedad. El diagnóstico es incierto, por
tal razón la familia de don Francisco permanece en total
descorcierto.
Cuando comenzó la enfermedad, los médicos me
diagnosticaron una anemia severa; pero luego dijeron que era algo
más grave. Aún no se sabe qué es en realidad
lo que padezco, expresa don Francisco, un hombre alto, de
piel trigueña, cabello entrecano y mirada serena.
Poca hemoglobina
La extraña enfermedad comenzó a manifestarse hace
unos dos meses. Decaimiento, pérdida de peso y palidez fueron
los primeros síntomas, que hicieron que don Francisco acudiera
a la unidad de salud, pero por la severidad del caso fue remitido
al hospital Rosales, de San Salvador, donde se le practicaron los
exámenes. Aquí permaneció ingresado por tres
días.
Los análisis médicos determinaron que su nivel de
hemoglobina es de seis, cuando lo normal tendría que ser
de 12.5.
Algunos exámenes los tuvo que costear mi familia. Uno
de ellos (TAC) fue practicado en el Hospital Central, de San Salvador,
a precio especial, manifiesta el señor Pleités.
Para mitigar la enfermedad le recetaron algunos medicamentos, también
le recomendaron transfusiones de sangre. Para ello en el hospital
Rosales han solicitado seis donantes, pero a la familia Pleités
se le ha dificultado encontrarlos, ya que el tipo de sangre de don
Francisco (grupo O RH negativo) es escaso.
Hasta el momento me ha hecho dos transfusiones. Estoy pendiente
de que me hablen del hospital, pues me han dicho que al tener de
esa sangre se comunicarán conmigo, comenta don Francisco.
Llueve sobre mojado
Pero no sólo esa enfermedad es la que angustia a la familia
Pleités, sino también la difícil situación
económica por la que están pasando.
Hasta hace unos meses, don Francisco laboraba en una finca de café.
Con el dinero que ganaba mantenía a su familia, conformada
por su esposa doña María Esperanza y tres hijos, uno
de quienes sufre de problemas en la cadera y en las piernas.
En la finca trabajé durante 22 años, pero me
despidieron porque no podían sostener mi plaza. Algunas personas
dicen que mi enfermedad fue causada por el veneno con el que trabajaba.
Además de esta enfermedad también padezco de gastritis
crónica, comenta el señor Pleités.
En la actualidad, la familia se sostiene gracias al aporte económico
de doña Esperanza (quien labora en un restaurante) y del
nuevo trabajo de don Francisco.
Me han dado la oportunidad de trabajar a medio tiempo en un
vivero comunal de Alegría. Me pagan ¢500 mensuales,
expresa.
A pesar de los muchos problemas, don Francisco no pierde la esperanza
de sacar adelante a su familia, de ver a sus hijos convertidos en
profesionales y de tener nuevamente salud, paz y serenidad.
En busca de donantes
La salud de don Francisco se está deteriorando. Para volver
a la normalidad, este salvadoreño emprendedor necesita con
urgencia la ayuda de personas generosas y de buen corazón:
seis donantes de sangre tipo ORh negativo.
Si usted posee ese tipo de sangre y desea ayudar a don Francisco,
comuníquese al teléfono 628-1053. Y si desea ayudar
a esta familia en forma económica llame a esta sección,
al teléfono 231-7777, extensión 7743.
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