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INTI
lamenta asesinato de estudiante
Un pupitre vacío en Sociales
Las
agresiones de alumnos hacen que los padres opten por retirar a los
hijos del instituto
Susana Joma
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Los estudiantes del segundo año de
bachillerato Automotores, del Instituto Nacional Técnico
Industrial (INTI), todavía no conciben la idea de que
su compañero Saúl no está más con
ellos. Un pupitre desocupado representa su ausencia.
Foto: EDH/Nelson Dueñas |
En año y medio, el Instituto Técnico Industrial (INTI),
ha resentido el asesinato de cuatro estudiantes a manos de jóvenes
de otras instituciones o miembros de maras. La situación
no sólo afecta emocionalmente a la comunidad, sino que también
provoca que muchos padres cambien a sus hijos de instituto.
El director del INTI, Óscar Melara, explicó ayer que
el centro tiene capacidad para atender 1,340 alumnos, pero el año
pasado, y luego de tres de los asesinatos, sólo se quedaron
con mil 220.
Eso, según detalló, se debe a que los padres ya no
ponen a los muchachos al instituto por temor. Los cambian a colegios
y si no pueden costearlos, los retiran del sistema educativo.
Por cada joven fallecido hay una deserción subraya,
tras mostrarse consternado y confundido por el asesinato de Saúl
Norberto Romero García, quien estudiaba segundo año
de bachillerato en Automotores.
Saúl, y sus anteriores compañeros de infortunio, eran
conocidos por ser buenos estudiantes y no involucrarse en problemas.
Melara tiene sus reservas sobre los rumores de que Saúl fue
atacado por estudiantes de otro instituto. No descarta que los agresores
lo confundieron o asaltaron.
En cualquier caso, pide a las autoridades que investiguen y tomen
en cuenta ciertos elementos. Saúl siempre vestía de
particular para que no lo identificaran y agredieran otros estudiantes;
además evitaba viajar en grupos. El joven fue atacado en
un lugar concurrido, con vigilancia, cerca de su casa.
Melara informó que las riñas entre escolares han disminuido
en los últimos meses. En parte lo atribuye al buen trabajo
que están haciendo los docentes que están al frente
del INFRAMEN.
Chico pelota
Es así como lo apodaron a Saúl sus compañeros.
Eso fue en primer año, cuando dejó en evidencia su
gran afición a jugar fútbol.
u Álvaro Torres Vásquez, su compañero desde
primer año, afirma que Saúl nunca buscó problemas
y hacía esfuerzos por tener buenas notas.
u Los profesores le apreciaban porque era muy colaborador.
Como tenía habilidad para dibujar y hacer letras, les ayudaba
a hacer carteles. Para Ciencias hizo unos con marco de madera,
dice Salvador Rivera, quien tuvo la oportunidad de hacer tareas
ex aula con el occiso.
u Saúl daba clases sobre temas bíblicos a un grupo
de niños.
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