|

Palabras
El enigma del tiempo
Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
No obstante de poderse determinar, el tiempo sigue siendo un enigma.
No podemos escapar de él. Tarde o temprano, consultamos la
hora o planificamos nuestras actividades.
El reloj de puño es parte de nuestro destino.
¿Hasta dónde durará el tiempo llamado externo?
Un telescopio espacial mide el principio del Universo, después
de la gran explosión.
¿Cuándo comenzó todo? Pero antes ¿qué
había?
Los científicos no logran aún descifrar el gran enigma
que Einstein comenzó a develar en sus teorías.
Podemos, pues, concebir la realidad de nuestro tiempo interno dentro
de una forma llana: no éramos -fuimos-, somos -volveremos
a ser...
Lo que no podemos explicar es la conformación del tiempo
exterior.
Y nos limitamos a formular: Nada era, después fue.
Hoy todo es, mañana nadie lo sabe.
No confíes en el tiempo futuro, decían
los antiguos.
El mañana es, pues, otro enigma.
Día a Día
Para recuperar la vía que atraviesa el municipio de San
Marcos, el Viceministerio de la Vivienda proyecta retirar el ripio
y la chatarra que obstruyen buena parte de la calzada, para lo cual
se ceñirá a las ordenanzas municipales. Esa vía,
como muchas otras, está invadida por lo que allí dejan
los negocios aledaños, como hacen los talleres de reparación
de automóviles.
El remedio a semejante desorden es el que aplicó el alcalde
Giuliani a los pobladores de Nueva York: cero tolerancia.
Quien tira ripio, deja vehículos abandonados, tiene chatarra
frente a su negocio, al ser sorprendido en flagrancia, paga las
consecuencias. Y eso es particularmente efectivo, si se trata de
camiones que van a tirar ripio y basura a la vera de las carreteras.
Durante un tiempo se aplicó una medida rigurosa, que en
poco tiempo estaba curando el mal. Cuando la policía pillaba
a un camión descargando ripio en un camino, no sólo
estaba forzado el dueño a retirar lo que había botado,
sino a limpiar todo el sitio. Por desgracia, la excelente medida
fue abandonada.
|