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Homenaje
En el Día del Padre
María José Bendaña
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Un tributo a esas madres que les ha tocado darse un martillazo
en el dedo tratando de construir una casa de muñecas a sus
hijas
Mañana, 17 de junio, es la fecha en la que los salvadoreños
celebramos el Día del Padre, seguramente muchas madres seremos
despertadas con un dulce beso de nuestros hijos, y asistiremos al
acto del colegio en honor a ellos, donde recibiremos, quizás,
una linda corbata o mancuernillas elaboradas por nuestros retoños,
las que guardaremos como recompensa al esfuerzo de querer desempeñar
ambos roles lo mejor posible.
Cuántas familias hoy en día son monoparentales, o
sea que están compuestas por un solo miembro de la pareja
progenitora, en este caso la madre, si bien todas las mujeres y
hombres quieren y creen en el matrimonio cuando se casan, conscientes
de que lo ideal es continuar toda la vida con su pareja y, aunque
muchas personas se esfuerzan por mantenerlo vivo y trabajan en él
para que exista, no siempre se puede lograr que éste perdure
para toda la vida.
Aunque la crianza de un niño puede ser llevada a cabo tanto
por hombres como mujeres, entre un 80 y un 90% de los hogares tienen
a la madre (biológica o adoptiva) como responsable. Tarea
difícil, sobre todo si la madre es la única proveedora
del hogar.
Sin embargo, podemos afirmar que los niños criados en el
seno de una familia en la que falta alguno de los progenitores tienen
una buena adaptación social y rendimiento escolar, caso contrario
de algunos nacidos en el seno de familias convencionales, que presentan
conductas inadecuadas, producto de muchos factores, entre otros,
presencia de riñas constantes entre sus padres, poco tiempo
dedicado hacia ellos y falta de paciencia hacia las inquietudes
propias de su edad.
Los hijos que viven sólo con uno de sus progenitores tienen
las mismas posibilidades de triunfar en la vida que aquellos que
provienen del concepto más clásico de familia; el
fracaso de cualquier adulto que se educa sólo con la madre,
dependerá exclusivamente del nivel de educación de
quien ejerce la custodia y la habilidad general de los niños.
Por lo general, los niños que han sido criados sólo
con la madre sobresalen en sus estudios y en el deporte, lo importante
para que un niño sea feliz es que reciba mucho amor y apoyo
de la gente que lo rodea. El que un individuo haya vivido con sus
padres, el buen ejemplo de un matrimonio estable o no, no tiene
nada que ver con que él tenga éxito en su vida o en
su matrimonio. Esto dependerá de los valores inculcados y
del respeto hacia los demás.
Un tributo a esas madres que les ha tocado darse un martillazo
en el dedo tratando de construir una casa de muñecas a sus
hijas y a las que más de una vez hemos jugado a la lucha
libre o fútbol con nuestros hijos varones, sin saber lo que
es una llave o un saque de banda.
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