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Ayer
fue mal día para Handal
El
diputado tuvo que enfrentar el interrogatorio de los periodistas
sobre las agresiones de seguidores del FMLN contra dos comunicadores
Antonio Soriano
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Interrogan a Schafik Handal estaba visiblemente
incómodo y, por momentos, parecía descontrolarse
al responder a las preguntas de los periodistas sobre la agresión
a varios reporteros, el 1 de mayo.
Foto digital Mauricio Castro |
La mañana de ayer no fue la mejor para el diputado del FMLN,
Schafik Handal.
El ortodoxo se tuvo que enfrentar a las mil y una preguntas de los
periodistas sobre la agresión que sufrieron reporteros por
parte de seguidores del FMLN.
Handal argumentaba que no lo podían acusar de ser responsable,
cuando una periodista le intentó hacer una pregunta.
Diputado..., fue lo único que pudo decir, porque
Handal no la dejó hablar.
¿Me deja hablar, diputado?, insistió la
profesional.
¡Déjeme hablar a mí primero, que yo tengo
libertad de expresión!, le respondió Handal.
¡Yo también!, reaccionó la periodista.
¡Pues, sí! ¡Usted tiene libertad de prensa,
que quiere decir reconocer la libertad del pueblo!, le explicó.
El enojo
Usted es líder y sus palabras generan opinión...,
le decía a Handal, quien le respondió que ella no
le podía decir eso.
¿Y por qué me acusa usted de eso? Yo tengo
derecho a expresar mi opinión y mi opinión es que
aquí hay algunos medios mentirosos y algunos periodistas
que se prestan a eso, acusó Handal sin presentar pruebas.
El ministro de Hacienda dice..., intentó argumentar
otro comunicador, al que Handal no lo dejó hablar.
¡A mí no me importa lo que diga el ministro!,
gritó Handal.
¿Por qué acusó a los medios?,
le quiso repreguntar otra comunicadora, a lo que Handal reaccionó:
¿Y que son sagrados los medios? Pueden mentir, deteriorar
la imagen de cualquiera, ¿Y uno debe quedarse callado?,
espetó.
¿¡Son sagrados los diputados!?, le dijo
ella.
¡No!, respondió.
¿Usted puede demostrar que los medios mienten?,
le insistió la periodista.
¡Claro! Ahora, El Diario de Hoy ha mentido. La versión
es mentirosa; nos achaca a nosotros cosas que ocurrieron en la otra
manifestación. La versión de otros canales que no
son de TCS es mucho más objetiva, apuntó.
El día de Handal terminó con la aprobación
en la plenaria, por 52 votos, de un pronunciamiento contra los agresores
de los periodistas el pasado 1 de mayo.
Comentario Grilletes del dogma
El ataque contra periodistas lo único que representa es
un grave y preocupante signo de intolerancia antidemocrática
en el país. En una sociedad democrática basada en
la libertad y el respeto a la dignidad de las personas, no caben
las expresiones de odio.
Que un político levante tribuna pública ante sus
seguidores y utilice un lenguaje vejatorio contra los periodistas
y los medios de comunicación social es, sin duda, un acto
irresponsable. El político no percibió que el peso
de su palabra, descargada brutalmente, frente a sus frnéticos
seguidores , introdujo una clarísima distorsión en
el ejercicio de la libertad de expresión.
Los insultos aplicados sistematicamente provenientes de un político
siempre enrarecen la atmósfera y constituyen una insana presión
contra el ejercicio de una libertad. Por mucho que se quiera presentar
el ataque como una reacción natural de una masa que se queja
de los medios de comunicación, lo cierto es que en toda democracia
la intolerancia no debe transformarse en garrote.
Durante los actos de violencia del primero de mayo, se agredió,
primero, verbalmente, a los periodistas acusándolos de mentirosos.
La acusación la hizo el político frente a una masa
humana enardecida.
Sin medir las consecuencias de sus frases vacías, las palabras
del político dejaron de ser un vehículo de comunicación
para convertirse en una arma de intimidación, en una mordaza
y en un leño, a mano alzada, contra quienes tienen ideas
contrarias a las suyas.
Las sociedades democráticas se nutren de la pluralidad de
ideas. Esto último exige que los políticos vean a
los periodistas que no piensan como él como instrumentos
que enriquecen el debate democrático. No debe mirarlos como
enemigos. Mucho menos como opositores. Considerarlos de esa forma
no sólo es irrespetar lo que hacen sino también transformarlos
en adversarios y exponerlos al peso de la violencia.
Para crecer, las democracias necesitan sociego y paz. Una vez que
se consigue eso, no sólo se aprenden los derechos. Se escuchan
las razones. Y cualesquiera que sean esas razones, debemos atenderlas.
El político olvidó que el periodista tiene dignidad
y no precio. El político olvidó que el resultado de
la verdad es, precisamente, la libertad. Ni una, ni otra,sobreviven
solas. A la verdad se llega por la libertad. Y es la verdad, la
que crea hombres libres.
Si el político estima que carga consigo la verdad, siempre
llevará los grilletes del dogma atados a sus pies. Allá
él si se equivoca. Pero, ningún político tiene
ni siquiera el mínimo derecho a pensar que, como es dueño
de la verdad,todo aquél que se le oponga sólo debe
recibir como paga el odio, la hostilidad, el deshonor y el agravio.
La humanidad se cansó, hace mucho tiempo, de mirar paredones,
fusilamientos, purgas y prisioneros de quienes se creen dueños
de la verdad. La Libertad de Expresión es uno de los factores
determinantes de la calidad de nuestra democracia. Los políticos
tienen todo el derecho de expresar sus disconformidades. Pero, deben
hacerlo con moderación y respeto por las opiniones ajenas.
Los políticos pueden ser críticos pero la crítica
debe orillarse en el respeto humano.
Una condena más al FMLN
Las críticas contra el FMLN vinieron de todas partes.
- La Procuraduría de los Derechos Humanos lamentó la
agresión contra los periodistas.
- Beatrice de Carrillo consideró que los hechos representan
un atentado contra la libertad de expresión |