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Escepticismo
en Brasil y Argentina
No toda Latinoamérica aplaude la TPA
La
reacción más positiva a la decisión del Senado
sobre la Autoridad de Promoción Comercial fue la de Centroamérica.
Otros países desconfían del proteccionismo de EE.UU.
SAO PAULO
Reuters.
Negocios
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La aprobación del Senado de la autoridad de promoción
comercial es un paso importante para las intenciones del gobierno
estadounidense de negociar acuerdos de libre comercio, pero algunos
países latinoamericanos aún piensan que el Congreso
pondrá demasiadas restricciones a la región.
El Senado de Estados Unidos aprobó en la noche del jueves,
por una votación de 66 a 30, la ley de la autoridad de promoción
comercial (conocida como TPA por sus siglas en inglés), la
cual le daría a la Casa Blanca amplios poderes para negociar
acuerdos por primera vez en ocho años.
Bajo el TPA, el Congreso podría aprobar o rechazar los acuerdos
negociados por la administración del presidente George W.
Bush, pero no enmendarlos.
La autoridad de promoción comercial --previamente conocida
como "fast track" (vía rápida)-- aún
debe ser sometida a una serie de negociaciones en la Cámara
de Representantes para la elaboración de una versión
final que será sometida a votación en ambas cámaras.
Para los latinoamericanos que buscan una mayor igualdad de condiciones
en las negociaciones para la creación de un Area de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) para el 2005, el proyecto
de ley está contaminado con el aura proteccionista que ha
irradiado la Casa Blanca este año.
Esta decisión sobre el TPA va a terminar afectando
las negociaciones en toda la Organización Mundial del Comercio,
dijo Jose Augusto de Castro, director de la Asociación de
Comercio Exterior de Brasil. Y hace que el ALCA sea muy difícil
porque los otros países sienten que no tienen la libertad
de negociar.
Proteccionismo
Brasil, como la mayor economía de la región y un productor
agrícola que frecuentemente rivaliza con Estados Unidos,
criticó fuertemente el proyecto de ley cuando fue aprobado
por estrecho margen por la Cámara de Representantes en diciembre.
Su queja principal es la provisión que protege a los productos
agrícolas sensibles a las importaciones de nuevos
recortes de aranceles.
Argentina, que es también un exportador agrícola,
concuerda con su vecino.
Si se mira, no sólo la lista de productos no incluidos
(en la iniciativa), sino también la nueva ley de subsidios
agrícolas, se comienza a pensar que los legisladores estadounidenses
son poco claros sobre qué tipo de papel quieren jugar para
alentar el libre comercio, dijo Enrique Mantilla, presidente
de la Cámara Argentina de Exportadores.
Bush ha sido criticado recientemente por firmar una nueva ley agrícola
que provee miles de millones de dólares en subsidios a los
agricultores estadounidenses y por imponer aranceles de hasta 30
por ciento a las importaciones de acero.
El gobierno brasileño, el cual también está
amenazando con llevar a Estados Unidos a la OMC sobre los subsidios
agrícolas y al acero, aún no se manifestado frente
a la votación en el Senado.
Sin embargo, Luiz Suplicy Hafers, un influyente productor de café
y ganadero de Brasil, comentó: Al no incluir a la agricultura
en la vía rápida, están complicando nuestro
comercio común y al considerarlo conjuntamente con este reciente
proyecto de ley agrícola, es un desastre inequívoco
para nuestro sector agrícola.
Dudas chilenas
Incluso el más amistoso Chile, el cual probablemente sería
el primero en beneficiarse del TPA, en momentos en que su acuerdo
de libre comercio con Estados Unidos aguarda desde finales del 2000
una decisión sobre la vía rápida para despegar,
mostró el viernes algunas dudas.
Chile expresó preocupación sobre la enmienda Dayton-Craig
al proyecto de ley del Senado, el cual protege del proceso de negociaciones
a las leyes antidumping y de remedio comerciales que
resguardan a las empresas estadounidenses de importaciones de bajo
precio o subsidiadas.
Muchos socios comerciales de Estados Unidos creen que Estados Unidos
aplica esas leyes injustamente. La administración Bush quiere
que esas enmiendas sean eliminadas en la versión final de
la ley.
Osvaldo Rosales, jefe de negociadores de Chile, dijo a Reuters que
la votación del Senado "eran noticias muy buenas"
pero espera que las negociaciones en la Cámara Baja se desarrollen
eficientemente y que libren al TPA de los rasgos proteccionistas
que aún mantiene.
La recepción fue más cálida por parte de los
pequeños países de América Central, que están
ansiosos de ver algunos de los beneficios que México ha obtenido
a través de su pacto comercial con Estados Unidos y Canadá.
El TPA nos va a dar un espaldarazo tremendo para avanzar en
la negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados
Unidos, dijo el ministro de Economía de El Salvador,
Miguel Lacayo.
Bush visitó El Salvador en marzo y se reunió con los
presidentes centroamericanos, garantizándoles su interés
en un pacto de libre comercio con América Central. Pero sus
conversaciones no han avanzado más allá de la fase
exploratoria.
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