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Celebran
aprobación de la Ley Forestal
Pronostican boom en la siembra de bosques
Desde
que se intensificaron los esfuerzos por aprobar la nueva normativa,
más de 13 mil hectáreas han sido sembradas con bosque.
¿Cuántas más se plantarán si se aprueban
los incentivos adecuados?
Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
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| De acuerdo con un mapa hecho por técnicos
del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el país
cuenta con 915 mil hectáreas aptas para el desarrollo
de especies forestales. Ilustración
EDH |
La aprobación de la Ley Forestal podría marcar un
hito en el desarrollo del país al generar un boom
en la siembra de bosques con fines productivos, según previeron
ayer fuentes oficiales y del sector privado.
De acuerdo con un mapa hecho por técnicos del Ministerio
de Agricultura y Ganadería (MAG), el país cuenta con
915 mil hectáreas aptas para el desarrollo de especies forestales.
En esas tierras existen buenas condiciones para el crecimiento
de pino, cedro, caoba, nogal, teca y eucalipto, entre otras especies.
La pregunta de si toda esa extensión será aprovechada
sólo podrá responderse en los próximos años.
Pero la experiencia reciente muestra que las posibilidades son reales.
Más de 13 mil hectáreas de bosque han sido plantadas
desde mediados de los noventa, cuando los esfuerzos por aprobar
la nueva ley se intensificaron.
Según el director de Recursos Naturales del MAG, Julio Olano,
el dato muestra que la seguridad jurídica es una base importante
para que los productores se internen en el negocio.
Los cambios
En términos simples, la nueva Ley Forestal garantiza que
quien siembre un bosque podrá después explotarlo sin
pasar por la engorrosa tramitología que se exige actualmente.
La ley permite la desregulación de muchas cosas,
destacó ayer el titular del MAG, Salvador Urrutia.
El Ministro explicó que la antigua Ley Forestal, vigente
desde 1973, fue diseñada con un criterio conservacionista.
Por este motivo exigía que, cada vez que se iba a talar uno
o más árboles, se solicitara un permiso cuya aprobación
requería la visita de técnicos a la propiedad.
Al final, había un margen de discrecionalidad de la
parte técnica, observó Urrutia.
Con la nueva ley, en cambio, es antes de sembrar el bosque cuando
se deberá diseñar un Plan de manejo forestal.
Este contendrá las valoraciones técnicas que justifiquen
la siembra de una determinada especie según la vocación
de los suelos. Además, proyectará en el tiempo las
diferentes etapas de manejo y explotación.
En el plan, que requerirá la aprobación del MAG,
el productor se comprometerá a esperar a que la especie alcance
su madurez para poder talarla. Además, asumirá la
responsabilidad de resembrar los árboles que corte. Pero,
una vez cumplidas estas condiciones, no requerirá ninguna
autorización para explotar la madera y demás recursos
forestales de su propiedad.
El ministro Urrutia se mostró satisfecho por la aprobación
de la ley, que vino a culminar una serie de intentos fallidos desde
hace más de diez años.
Mucho depende de los incentivos
Un artículo estuvo a punto de abortar una vez más
la aprobación de la Ley Forestal en la Asamblea Legislativa.
No es para menos. Se trata del que contiene los incentivos que se
ofrecerá a aquellos interesados en plantar bosques con fines
comerciales.
Finalmente, la Cámara Agropecuaria y Agroindustrial (Camagro),
junto con el MAG, encontraron una solución que convenció
a los diputados. Sin embargo, no fue precisamente una decisión
salomónica.
El polémico artículo 20 establece que se creará
una comisión integrada por representantes de los ministerios
de Economía y Agricultura, así como del sector privado.
Ellos contarán con un plazo de hasta diez meses para elaborar
el plan de incentivos que se pondrá en marcha.
Deshojando opciones
La Comisión no tendrá que inventar el agua azucarada.
Como muestra ya tiene las disposiciones vigentes en países
como Costa Rica y Chile, donde se ha alcanzado cierto éxito
en el desarrollo de la industria forestal.
El director de Recursos Naturales del MAG, Julio Olano, reveló
ayer algunas de las opciones que se discutirán en la comisión.
Una de ellas es la de reducir o eliminar por completo los aranceles
para la importación de maquinaria destinada a la siembra,
manejo y/o explotación de bosques.
Olano dijo que en países como Chile, el Gobierno asume un
porcentaje del costo de mantenimiento de los bosques. ¿A
cuenta de qué? Pues de los servicios ambientales
que las masas boscosas ofrecen a la población en general.
Oxígeno, recarga acuífera para consumo y para la generación
de electricidad son apenas dos de estos beneficios.
Los árboles también contribuyen a evitar la erosión,
con lo que reducen el empobrecimiento de los suelos. Además,
favorecen la biodiversidad, con lo que todos nos beneficiamos,
aseguró el funcionario.
Diez mil hectáreas
Olano dijo que, luego de la aprobación de los incentivos,
es factible prever que en el año 2003 se podría sembrar
unas 10,000 hectáreas de especies forestales en el país.
Nuestra meta sería llegar a 100 mil hectáreas
en unos diez años, adelantó el especialista.
Esa es la cantidad mínima que el MAG considera necesaria
para que el país sea autosostenible.
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