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¡A
puñetazos nos vamos a entender!
Schafik
Handal ofreció los puños a sus compañeros diputados
porque se negaron a concederle el uso de la palabra en el pleno.
No intimidó a nadie, al contrario, fue un instante divertido
Roxana Huezo
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| ¡Quiero seguir hablando! Schafik Handal
tiene un carácter volátil, pero pasa del enojo
a las carcajadas en pocos segundos. En la sesión plenaria
del miércoles se airó tanto que amenazó
caerle a puñetazos a cualquiera que no le quisiera conceder
el uso de la palabra en la sesión plenaria. Del exabrupto
pasó a sentarse en su curul con su maletín de
trabajo sobre sus piernas. Foto: EDH/Jorge
Reyes |
Después de discutir por tres horas la Ley Forestal y por
dos horas más la reforma al Código Electoral, a los
diputados les quedaron energías para debatir la posibilidad
de que cada fracción legislativa emitiera su evaluación
del informe que debe rendir el Presidente Francisco Flores el 1
de junio.
El jefe de fracción de ARENA, Enrique Valdez, pidió
dispensa de trámites para apresurar el destino de la pieza
de correspondencia: el archivo.
Roberto Lorenzana, del ala ortodoxa del FMLN, levantó la
que no era.
Le dieron la oportunidad de hablar al flamante jefe de fracción
de ARENA, sólo para pedir que la pieza se vaya al archivo,
dijo Lorenzana.
Eso bastó para encender la llama. Roberto dAbuisson
pidió respeto para su colega. Aquí se viene
a debatir ideas y no a atacar personas, acotó.
Schafik Handal estuvo apunto de estallar en risa cuando lo escuchó.
Dice que aquí se viene a discutir ideas... ¡no
hombre! Si aquí a ustedes los ocupan para levantar la mano.
Flamante no es un insulto, quiere decir que es emergente,
refutó Handal.
Valdez quiso justificarse.
- En la Constitución no existe ninguna cláusula que
obligue al Presidente a rendir su informe- explicó.
- Entonces que no venga- replicó Humberto Centeno.
- Por eso pedimos que se vaya al archivo- concluyó Valdez.
- ¡Ahh..! No se sabía que ibas a pedir eso, fijate-
le dijo en tono burlesco Handal.
Con 49 votos la pieza se fue al archivo.
Unanimidad
¡Pido la palabra!, exclamó de nuevo Handal.
¡No, no, ya no!, gritaron a unísono el
resto de diputados.
No hay nada que impida que me den la palabra, ¿dónde
dice?... ¡No, no...! seguían vociferando.
Pegando golpes en su curul, Handal insistía. De repente se
puso de pie y gritó: ¡Pues a puñetazos
nos vamos a entender!.
Lejos de intimidar a sus compañeros, les provocó una
sonora carcajada. Estando de pie empezó a guardar sus papeles
de trabajo, pero no se retiró del salón.
No le quedó más que sentarse de nuevo y esperar a
que la plenaria concluyera.
¡Deme permiso, por favor!
En cada esquina del salón donde se realiza la sesión
plenaria se viven distintas realidades.
- En lo mejor de gritar estaba Schafik Handal cuando a la diputada
suplente del PCN, Victoria de Amaya, recibió un fuerte llamado
de la naturaleza.
- A la hora de levantar la mano para votar una silla vacía
puede hacer la diferencia.
- Don Mario (Ponce), ¡déjeme ir al baño!
¡Es que no me deja ir!, se quejó la simpática
legisladora.
- No, ya le dije que hasta que votemos por la dispensa de
trámites, le respondió Ponce.
- No le quedó más remedio que concentrarse y seguir
esperando.
- Contando los votos estaban cuando doña Vicky
desapareció del salón.
- Prácticamente voló al baño. Regresó
satisfecha y sin despegar su amplia sonrisa del rostro.
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