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Gracias,
Fidel
En Cuba, la tiranía es lo mejor
Sidney Mazzini V.*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Frente
a tanta belleza, de nada serviría expresar que
Castro, contra todo derecho humano, lleva ya 42 años
de estar en el poder, sin elecciones libres
En Cuba existen cosas muy buenas, pero, al parecer, la tiranía
como sistema predominante es la mejor solución de todos sus
problemas. Así acaba de demostrarse -y como muestra basta
un botón-la puesta en libertad del disidente cubano Vladimir
Roca, después de sufrir condena de cinco años de prisión
sólo por divulgar varios documentos, entre ellos La
Patria es de todos, y de convocar a conferencias informativas
que criticaban al gobierno comunista y exigiendo reformas, todo
en abierta violación a la libertad de prensa y pensamiento.
Gracias ¡Fidel! dirían los obedientes servidores de
la tiranía.
Viendo en la TV, el desfile o manifestación que
se montó en La Habana el primero de mayo último, para
oír una vez más a su excelso líder,
Fidel Castro, frente a un millón de cubanos aparentemente
domesticados por la dictadura de la pobreza, cualquiera diría
que todo un pueblo se vuelca a favor de su líder, que Cuba
es un pueblo feliz y que nada mejor que una tiranía como
el mejor sistema o régimen de gobierno y, en
consecuencia, ese modelo es el que se debe adoptar o
seguir en nuestros pueblos subdesarrollados del tercer mundo. Todo,
sin contar que también hay otro millón de cubanos
en el exilio, que no votan por Fidel.
Frente a tanta belleza, de nada serviría expresar
que Castro, contra todo derecho humano, lleva ya 42
años de estar en el poder, sin elecciones libres, sin referéndum
o plebiscito alguno; sin otros partidos políticos de oposición
fuera del omnipotente Partido Comunista; sin prensa libre ni otro
medio de expresión o comunicación, sólo el
oficial diario Granma; sin propiedad privada ni derecho a huelga,
ni a sindicalizarse, ni otro derecho de organización, privando
a los cubanos del derecho de visitar hoteles exclusivos para turistas,
sin libre movilización fuera y dentro de Cuba, y que al igual
que Vladimir Roca, hay más de 400 reos políticos que
sufren en las cárceles cubanas sólo por el hecho de
disentir y decir basta ya de tiranía.
Esta, sin contar con el éxodo de miles de cubanos que se
lanzan al mar buscando su libertad, exponiendo sus propias vidas,
como tantas veces ha ocurrido y ocurre. Todo esto se llama tiranía
en buen lenguaje, que tantas veces se ha expresado, pero que muchos
gobiernos, que se dicen democráticos ponen oídos sordos,
olvidándose de sus principios.
Pero en fin, allá el pueblo cubano que tiene que aguantar
o soportar tanto vilipendio hasta que San Juan bajo el dedo
y le diga no a Castro. Lo grave son nuestros pueblos y países
que, hechizados por el embrujo de una ideología desechada,
decadente y obsoleta como la comunista, nos quieren llevar a otra
cárcel igual que (la isla de Cuba) donde nadie se escapa.
Desgraciadamente, nuestro pueblo salvadoreño no goza de un
pleno desarrollo democrático, como podría ser el tener
un auténtico bipartidismo de dos partidos grandes,
que hagan el juego, sincronizando la alternabilidad en el poder
sin peligro ni riesgo alguno. Este sistema bipartidista ocurre en
la misma Centroamérica: En Honduras, entre los partidos Nacional,
de derecha, y el Liberal, centro-izquierda; en Costa Rica, entre
el Social Cristiano, de derecha, y el Liberación Social Demócrata,
donde no existen problemas serios por la llegada al poder de cualquiera
de los dos partidos, en bien de la estabilidad democrática.
No ocurriría lo mismo acá, en El Salvador, con nuestro
sistema de dos grandes partidos: ARENA y el FMLN, no
ocurriría, decimos, ni Dios lo quiera que el FMLN, con su
ortodoxo Partido Comunista, que se titula como socialista
y revolucionario -que nada tiene de democrático-tomara
el poder por la vía electoral, lo que sería el hundimiento
y la mayor tragedia que le podría sobrevenir al país,
que no se levantaría en a saber cuántos años.
Sólo tengamos presente que el FMLN, abiertamente, está
identificado en solidaridad con los partidos y regímenes
más totalitarios y terroristas del mundo: Cuba, cultor y
maestro del FMLN; compromiso con las FARC, narcoguerrilla de Colombia,
y con el populista de izquierda marxista Hugo Chávez, en
Venezuela.
Volviendo a Cuba, diremos, hechos y no palabras, señores
Fidel Castro y compañía, primero: levantamiento del
embargo de EE.UU. a Cuba, y segundo, a cambio de lo primero, levantamiento
de la tiranía impuesta a Cuba, con elecciones libres o referéndum,
con libertad y democracia. ¡Viva Cuba libre!
* Dr. en Derecho.
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