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Limitan
poderes comerciales a Bush
Duro golpe a la vía rápida
Las
negociaciones de libre comercio entre Centroamérica y Estados
Unidos no serían afectadas por las limitaciones que el Senado
ha impuesto a la TPA
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
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| El presidente George Bush ha recibido un
duro golpe por parte de los demócratas en el Senado.
Ilustración EDH |
El presidente George Bush ha recibido un duro golpe por parte de
los demócratas en el Senado, quienes no están dispuesto
a darle poderes totales a través de la Autoridad de Promoción
Comercial (TPA), para negociar acuerdos con otros países.
Ayer, los senadores aprobaron una reforma a la TPA, que permite
al Congreso modificar los tratados comerciales.
Todavía no es definitivo que Bush quede limitado a negociar
acuerdos comerciales con dicha condición, porque hace falta
que la TPA sea aprobada definitivamente por el pleno del Senado,
el lunes o martes próximo, y luego pase a la fase de Conferencia,
donde el Presidente puede negociar la eliminación de tal
condicionamiento.
Aunque la medida afectaría a Bush, no arriesga las negociaciones
de libre comercio que Centroamérica planea iniciar con Estados
Unidos este año, consideró Alfredo Millián,
secretario del Consejo Centroamericano y Caribeño de la Confección
(Cactac), porque el país tiene sus propias leyes antidumping
y no representa una amenaza al respecto.
Por el contrario, dijo el ministro de Economía de El Salvador,
Miguel Lacayo, la determinación de votar por la TPA la próxima
semana beneficia al país, porque agiliza las negociaciones
para un acuerdo de libre comercio.
La TPA original prohíbe al Congreso modificar los acuerdos
comerciales que Estados Unidos negocie con otros países.
La enmienda aprobada ayer por los senadores aseguró lo contrario
y reduce la capacidad del Presidente de ofrecer garantías
absolutas a sus futuros socios comerciales.
La enmienda a la TPA permite al Congreso modificar los acuerdos
si considera que los mismos amenazan a la industria estadounidense.
Reduce así la autoridad presidencial y le daría poder
al Congreso para desechar cualquier aspecto de un tratado que afecte
las leyes que protejan a las industrias estadounidenses de subsidios
extranjeros y dumping.
Millián explicó que la enmienda Dayton-Craig se valió
de combatir los llamados precios injustos considerados
dentro de las leyes antidumping, para eliminar la prohibición
que la TPA impone al Congreso.
Este es un elemento inmovilizador de la TPA y una vinculación
peligrosa con los compromisos que Estados Unidos adquirió
en la Organización Mundial del Comercio (OMC), consideró
Millián.
El aparente acuerdo entre republicanos y demócratas, que
selló el consenso para votar la TPA esta semana, fue roto
por la propuesta del demócrata Mark Dayton y el republicano
Larry Craig.
Más modificaciones
Anoche, el Senado se dedicó a aprobar todas las propuestas
de reforma que demócratas y republicanos han propuesto para
la TPA. Con 98 votos a favor, esa cámara aprobó una
cláusula que evita que los países se aprovechen del
libre comercio con Estados Unidos y de sus leyes para entablar demandas
en su contra.
El ministro Lacayo explicó que hay 60 propuestas más
para modificar la TPA. Para evitar que haya más atrasos por
tanta propuesta, mañana se propondrá el mecanismo
llamado cloture, para evitar que surjan más proyectos
de enmienda, informó Millián.
Mientras la TPA no sea aprobada, seguirá pendiente la oportunidad
de reformar la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC). Los confeccionistas
centroamericanos y caribeños de la región esperaban
ir a la fase de Cconferencia a negociar sus beneficios, pero si
la vía rápida (TPA) no se mueve, el resto
de leyes comerciales esperanzadas en la medida, tampoco lo hacen.
Pero se prevé que en la fase de conferencia, la negociacióbn
tampoco será fácil, debido a las enmiendas efectuadas
a la TPA y por las diferencias que hay entre el proyecto de la Cámara
de Representantes (que no condiciona la votación) y el elaborado
por el Senado.
Cambio de posiciones
El presidente Bush todavía no logra asegurar en su bolsillo
la TPA. Los demócratas en el Senado aprovecharán hasta
el último momento para conseguir todo lo que les sea posible
a su favor, a cambio de aprobar la ansiada medida.
La votación para enmendar el proyecto fue un revés
para la Casa Blanca, y sus colaboradores dijeron que el ejecutivo
trataría de retirar la cláusula antes de que el proyecto
de ley pase a la etapa en que deba ser refrendada por el Presidente.
Los demócratas consiguieron, el jueves pasado, que los republicanos
aceptaran aprobar la Ley de Ayuda por Ajuste Comercial (TAA) para
ayudar a los trabajadores desplazados por el libre comercio. El
acuerdo aseguró los votos para la TPA, previstos para esta
semana, pero ayer se supo también que los demócratas
planean solicitar que los beneficios de la TAA se amplíen
a los desempleados indirectos que ocasiona la apertura de mercados.
Sólo la aprobación de dicha ley significa para el
gobierno una erogación de $800 millones, costo que se incrementaría
si se incluyen más beneficiarios, comparó Millián,
al referirse al impacto de la petición.
Los confeccionistas centroamericanos y caribeños aprovechan
la dilación de la votación de la TPA para continuar
con el cabildeo. De antemano saben que cuando la ICC llegue a la
fase de conferencia, donde las dos cámaras del congreso unifican
sus proyectos de reforma al respecto, saldrán menos beneficiados
que la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
Millián sostiene que la Ley de Preferencias Comerciales
Andinas (Atpa) no sólo dará a la CAN los mismos beneficios
en confección que tiene la ICC, sino que tendrá mayores
cuotas de exportación, lo que significa mayor uso de insumos
de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.
Los confeccionistas centroamericanos se preparan para no ser perjudicados.
La TPA daría un buen impulso a los que están a favor
de aumentar los beneficios comerciales de la ICC, en el Congreso,
en lugar de eliminarlos
TODOS EN CONTRA
Piden bloqueo
Secretarios de estado, senadores y empresarios pidieron ayer una
urgente acción bipartita en el Senado para bloquear una enmienda
que amenaza de muerte al proyecto para negociar acuerdos comerciales
promocionales, reportó la agencia AP.
La enmienda mataría el propósito subyacente
de autorizar la negociación de nuevos acuerdos'' sujetos
a la aprobación o rechazo por el Congreso, dijeron tres miembros
del gabinete del presidente George W. Bush.
Una minoría quedaría autorizada para bloquear
los acuerdos'', afirmaron los secretarios de Comercio Donald L.
Evans, de Agricultura Ann M. Veneman y el representante de Bush
para el comercio internacional Robert B. Zoellick.
Los tres dirigieron una carta conjunta a Max Baucus, presidente
del Comité de Finanzas del Senado, foro controlado por la
oposición demócrata, a fin de pedirle que se una a
una acción bipartita para bloquear la llamada enmienda Dayton-Graig.
En el Capitolio, los senadores republicanos Charles E. Grassley
y Phil Gramm tomaron la iniciativa y se presentaron en una rueda
de prensa acompañados de gerentes de varios grupos empresariales.
Según la enmienda, promovida a última hora el viernes
por los senadores Mark Dayton, demócrata, y Larry Craig,
republicano, el presidente recibiría el fast track,
pero el Congreso se reservaría el derecho de activar leyes
de remedio comercial'' en caso de que alguno de los pactos
negociados tuviera visos de comercio desleal'.
Las leyes de remedio comercial se refieren a aquellas que protegen
a los productores estadounidense de actividades como el dumping
y sancionan a los países cuyos productos pudieran conllevar
perjuicio económico' para la industria nacional.
De ser aprobada la enmienda, 41 senadores podrían rechazar
un pacto comercial por cualquier razón' y, lo
que es más, llevaría al fracaso a la TPA, dijeron
en su carta los tres secretarios.
La Casa Blanca amenazó con vetar el proyecto en caso de que
éste estuviera debilitado por la enmienda.
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