| |

Mario
Bencastro y su Árbol de la vida
Son
diez cuentos y un epílogo, cuya temática toca aspectos
de la realidad sin ser política
Luis Antonio Chávez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
 |
Mario Bencastro (Ahuachapán, 1949),
es un talentoso pintor, dramaturgo y escritor.
Foto EDH |
Plasmar apreciaciones de un texto, independientemente de cuál
sea su temática, pero que nos permite ser parte del mismo,
no ha sido tarea fácil, sobre todo porque podríamos
pecar de desentendidos, de llanos o ampulosos; sin embargo, ya iniciamos
y hay que concluir.
Mario Bencastro (Ahuachapán, 1949), es un talentoso pintor,
dramaturgo y escritor.
Ocasión que aprovecharemos para acercarnos a su faceta de
escritor para escudriñar los recovecos del texto Árbol
de la vida, libro de narrativa corta, compuesto por 10 cuentos
y un epílogo, cuyo tema central son situaciones cotidianas
con personajes que se mueven en la clase social medianabaja.
No son textos eminentemente políticos, aunque el libro se
publicó en esa fecha y los personajes pertenecen a la década
oscura que vivió El Salvador, cada uno vive situaciones con
las que el lector se ve identificado, pues el lenguaje es llano.
Los textos de Bencastro poseen una estructura lineal, con cierto
aderezo de frescura, tanto así que la narración atrapa
al lector, quien pensará se evoca el pasado, pero ello no
distrae el presente con su caterva de situaciones. Es una prosa
libre de barroquismo.
¿Qué tiene el libro?
Abre el telón del libro el cuento Historia del payaso,
cuya estructura nos evoca la profesión circense y la guerra
civil salvadoreña, con los mítines: Ayer asistió
poca gente al circo./ Sin embargo, fue un día singular./
En la plaza hubo una concentración a la hora de la primera
función.
Posteriormente aparece Las muertes de Fortín Coronado,
cuyo tema central son las murmuraciones en torno a su fallecimiento
sin que se descubra verdaderamente la causa. Le continúa
Los insaciables, relacionado con la infidelidad, cuyo fin es la
muerte de un militar retirado (en su tiempo estuvo a cargo de los
grupos que aniquilaban a los opositores) por una serpiente, sin
que ello muestre sorpresas narrativas.
El Fotógrafo de la muerte, es un personaje que labora para
los Derechos Humanos y su trabajo es hacer tomas de cuanto cadáver
encuentre en el país; no obstante, después es él
el desaparecido reemplazándolo otro profesional de la cámara
sin mayores aspavientos.
Mientras que El informe, desentraña la vida de una campesina
que es violada por un militar quien, gracias a sus peripecias alcanza
el nivel de sargento y goza de esas prebendas. La muchacha queda
embarazada y busca darle la noticia, pero éste ni se acuerda
de ella ni del ultraje que le hizo.
También aparece un cuento que nos evoca la mitología
cuscatleca, La diosa del río, que no es más que una
estatua a la que los caimanes cuidan celosamente, al grado que quien
ose arrebatarle es asesinado por esos animales.
Asimismo encontrará Las aflicciones de Laura, El espíritu
de las cosas, El jardín de Gucumats, para concluir con un
epílogo.
Esta es la pluma de Mario Bencastro, cuentos que permiten ser parte
del mismo sin que por ello el lector se aísle de su realidad.
Mario Bencastro
- Nació en Ahuachapán, en 1949. Dramaturgo, pintor y
narrador. Su primera novela Disparo en Catedral, fue finalista
en el Premio Literario Internacional Novedades Diana, México
1989.
- En 1988 escribió y dirigió la obra La encrucijada,
puesta en escena por el Grupo de Teatro SCH, en el Thomas Jefferson
Theatre, Virginia.
- Asimismo, Mario Bencastro ha desarrollado una importante actividad
en la plástica, exponiendo sus pinturas en bienales internacionales,
tanto individual como colectivas en Italia, América Latina
y Estados Unidos. |
|