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EE.UU.
pone las cartas sobre la mesa
Agro con dificultades en el TLC
Estados
Unidos advirtió a Centroamérica que el acceso de bienes
agrícolas y los subsidios a ese sector serán difíciles
de tratar en la negociación para el TLC, porque son medidas
legítimas
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
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Las
dificultades de acceso al mercado estadounidense no sólo
inquietan a los agricultores del istmo, sino a los confeccionistas,
el sector que aporta la mayor parte de divisas, en el caso
salvadoreño. Foto arte: EDH
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El Departamento de Estado de Estados Unidos advirtó ayer
a Centroamérica que será difícil negociar en
el Tratado de Libre Comercio (TLC) el acceso agrícola a ese
país y la eliminación de los subsidios empleados en
el sector en esa nación, debido a que el foro apropiado
para el tema es la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En una videoconferencia organizada por las embajadas estadounidenses
en el istmo, Chris Willson, encargado de las negociaciones comerciales
con Centroamérica, aclaró que dentro del proceso con
la región, Estados Unidos contempla como reto tener un
debate amplio al respecto y reconocer las sensibilidades de
ambas partes, con tal de obtener compromisos en los que queden cubiertos
todos los productos del sector, en el TLC.
Willson definió que esa es la filosofía de la negociación,
pero aceptó que cuando se habla de eliminar los subsidios
o subvenciones que Estados Unidos otorga a los agricultores, el
tema se vuelve delicado y peliagudo.
En cuanto a subvenciones, nos adentramos en un tema más
peliagudo, más delicado y francamente hay que reconocer que
ese tipo de elementos tiene dimensiones globales... Cualquier debate
tiene que comenzar en reconocer que los subsidios son legítimos,
pero visto en su dimensión internacional, necesita forzosamente
ser debatido en la OMC. Pero en acceso a mercado y producción
agrícola, desde luego contemplaríamos un debate muy
riguroso..., comentó.
La videoconferencia con Willson fue protagonizada por los empresarios
y negociadores de Honduras, El Salvador y Guatemala, con escasas
intervenciones de la prensa de los respectivos países.
Además de Willson, también participó Russel
Frisbie, director del Departamento de Estado y representante de
la Oficina de Negociaciones de Política Económica.
Ambos abrieron el evento al parafrasear citas del presidente George
Bush, relativas a que el mercado abierto o el libre comercio son
las mejores armas para lograr el desarrollo y combatir la pobreza.
Estamos convencidos de que la mundialización y el libre
comercio son algo bueno... es parte integral, en materia de política
económica, dijo Frisbie.
En las discusiones, los empresarios centroamericanos coincidieron
en tener las mismas inquietudes respecto de las probabilidades del
agro de la región en las negociaciones para el TLC.
Pero Willson y Frisbie concluyeron el debate del tema al recalcar
en varias ocasiones que Estados Unidos tomará en cuenta las
diferencias que hay en las economías y políticas agrarias
centroamericanas.
A los agricultores salvadoreños les interesa proteger los
productos lácteos, granos básicos, carne porcina,
avícola y el azúcar, debido a que sus competidores
estadounidenses son beneficiados con subvenciones que abaratan estos
bienes en cualquier mercado.
En el resto de la producción agrícola salvadoreña,
sólo se buscará lograr plazos amplios de desgravación
arancelaria, libre comercio para los no producidos en Estados Unidos
(yuca, limón, papaya, etc) y conservar o mejorar las preferencias
comerciales que ese país ya otorga al resto de la producción
del país.
Mucho por hacer
Por el momento, Estados Unidos no ha iniciado negociaciones formales
con la región. Willson aclaró que se desconoce una
fecha específica para iniciar, pero esta debe ser antes del
2005, año en que se eliminarán todas las cuotas de
importación y se mantendrán los aranceles y las salvaguardias,
por acuerdo de la OMC.
En el camino de la negociación, Willson dijo que el respeto
a la propiedad intelectual es crucial para Estados Unidos.
Por su parte, Frisbie agregó que el sector privado
es la fuente principal de financiamiento para el desarrollo. En
la medida en que se reconocen los derechos a la propiedad intelectual
y se acatan convenios, representa un estímulo considerable
a la inversión extranjera directa a estas economías
(centroamericanas).
Pero Willson dijo que en el caso salvadoreño, todavía
faltan muchas reformas por hacer, para negociar un TLC con Estados
Unidos.
Para el caso, citó que se trata de fincar cimientos
que permitan al sector privado caminar firme, (con) una confianza
que fomente la inversión extranjera...
Elías Antonio Saca, presidente de la Asociación Nacional
de la Empresa Privada (Anep) consultó al respecto a Willson
¿Qué más esperan que hagamos?.
Willson reconoció que ha habido muchos progresos, pero aclaró
que la expectativa de Estados Unidos se refiere a que hay que hacer
reformas a los aranceles, medidas sanitarias, fitosanitarias, derechos
de propiedad intelectual, todo lo que conlleva a un refuerzo
de la estructura reglamentaria y legislativa que va en beneficio
de los países de la región.
TLC DIFICIL
Más dificultades
Las dificultades de acceso al mercado estadounidense no sólo
inquietan a los agricultores del istmo, sino a los confeccionistas,
el sector que aporta la mayor parte de divisas, en el caso salvadoreño.
Alfredo Millián, secretario del Consejo Centroamericano y
Caribeño de la Confección (Cactac), comparó
cómo por un lado Estados Unidos habla de abrir mercados,
mientras por otro impone restricciones arancelarias, como sucedió
recientemente con la importación de acero.
Millián dijo que la industria textil estadounidense pide
protecciones arancelarias similares a las otorgadas por el gobierno
a la industria del acero, medidas que pueden incluir cuotas de importación
que afectarían las exportaciones de la región.
La embajadora estadounidense en El Salvador, Rose Likins, adimitió
que será difícil armonizar el proceso que gira en
torno de la aprobación de un paquete de leyes en el Congreso,
donde se encuentra un aumento a los beneficios de la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe (ICC) que da exenciones arancelarias a los
confeccionistas centroamericanos.
Sin embargo, cree que el Senado aprobará un proyecto a favor
de los intereses que tiene Centroamérica sobre confección
y libre comercio, porque esa instancia del Congreso siempre ha apoyado
el mercado abierto, aunque por el momento se centre en buscar algo
a cambio de la aprobación de la Autoridad de Promoción
Comercial (TPA).
La TPA servirá para que Bush negocie acuerdos comerciales,
en este caso, con Centroamérica, sin que el Congreso lo modifique,
al aprobarlo.
En la aprobación de la misma también se atravesará
por la discusión de cláusulas laborales y de medio
ambiente que muchos congresistas piden adherir en la TPA.
Por el momento, se desconoce si la ICC se ampliará mientras
Centroamérica negocia un libre comercio con Estados Unidos.
En la videoconferencia con Willson, el tema no quedó claro.
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