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Solidarios
con el prójimo
Juventud
Integrada de Acajutla (JIA) es una asociación cuyo objetivo
es integrar a jóvenes al desarrollo de la comunidad y poder
ayudar a niños y ancianos que necesitan ayuda.
José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La vida de Enrique Adonay Montes, de cuatro años y residente
de Acajutla, quedó marcada para siempre el uno de diciembre
del 2001.
Ese día, mientras jugaba cayó accidentalmente en una
olla con agua, maíz y cal hirvientes, sufriendo severas quemaduras
desde su cadera hasta los pies.
Ante la gravedad del caso, el menor fue trasladado de emergencia
al hospital Bloom, donde se hizo lo posible para mejorar la situación
y para salvarle la vida. Pero el delicado cuerpo del niño
parecía no resistir el dolor, lo que le provocó un
paro cardíaco de 15 minutos, que logró superar.
De emergencia, Enrique junto su madre viajaron a un hospital de
Estados Unidos, donde recibió tratamiento.
Después de permanecer algún tiempo en el extranjero,
Enrique volvió a casa, donde sus abuelas, sus tías
y sus padres lo cuidan y lo colman de atenciones.
De mucha ayuda
Enrique no hubiera salido adelante sin la ayuda de personas, instituciones
y organizaciones generosas, quienes le ayudaron a costear el tratamiento
y los medicamentos.
Entre éstas destaca la Juventud Integrada de Acajutla (JIA),
que donó a la familia Montes unos ¢582,000. Esta cantidad
se obtuvo en dos maratones y un baile.
Esta organización nació el 16 de noviembre de 2001,
gracias a la iniciativa y al entusiasmo del señor Cristóbal
Alemán Alas, alcalde de esa población, quien se tomó
la tarea de integrar a muchachos y muchachas para realizar obras
sociales encaminadas a ayudar a los más necesitados.
Por medio de JIA, los jóvenes están demostrando
su capacidad. Nuestra ideología está enfocada en dar
un buen servicio a los ciudadanos, comenta el jefe edilicio.
En su corta existencia, JIA ha ayudado a 31 personas, de quienes
25 son niños.
Según el señor Rigoberto Escobar, presidente de la
asociación, han ayudado a costear tratamientos médicos,
han proporcionado medicamentos, sillas de ruedas, anteojos, etc.
Nosotros gestionamos y canalizamos la ayuda de personas altruistas.
Sus donaciones se las hacemos llegar a quienes las necesitan. La
gente se acerca a nosotros y si está en nuestra posibilidades
le ayudamos, expresa.
Virus de bienestar
La asociación cuenta con 650 integrantes, algunos de ellos
ex miembros de pandillas.
Debido al interés y al entusiasmo de los jóvenes por
pertenecer a esta agrupación se han creado seccionales en
comunidades, cantones y caseríos de ese municipio.
La asociación cuenta con una directiva de 15 miembros, y
entre sus planes está contar con personería jurídica
y crear una página en internet para poder canalizar ayuda.
En esta ciudad, lo que más llama la atención
de los jóvenes ya no son las maras, sino la Juventud Integrada
de Acajutla. Nosotros nos reunimos todos los lunes.También
realizamos actividades recreativas, como convivios, manifiesta
Rigoberto.
Para ingresar a JIA no existe mayor requisito que ser un joven dinámico
y con ganas de impulsar el desarrollo y de ayudar a los demás.
Aquí no importa la edad. Cualquier persona que se sienta
joven es bienvenida. El miembro más joven tiene 13 años
y el mayor, 48, expresa Víctor Alexander Recinos, tesorero
de la JIA.
Gran satisfacción
Me siento feliz al poder ayudar a otras personas. Es una satisfacción
muy grande. Además de ayudar, queremos incorporar más
jóvenes, comenta Vladimir Ponce.
Por su parte, don Emilio Orellana, el mayor de los miembros, dice
sentirse muy bien al estar a lado de muchos jóvenes y sobre
todo por brindar su apoyo.
Mi lema es ayudar a la gente que necesita. Con nuestra labor
estamos borrando la imagen que tenían los jóvenes
de este lugar, comenta don Jorge.
Según los miembros de JIA, esta agrupación es como
un virus de bienestar, el cual poco a poco se está extendiendo
entre la población de esa ciudad portuaria.
Ellos anhelan que su labor se conozca en todo El Salvador y en el
extranjero, y así poder contar con más ayuda.
recuadro
En busca del desarrollo
El objetivo de JIA es unir a los jóvenes para lograr el desarrollo
de la comunidad. A través de esta organización, los
jóvenes tienen la oportunidad de desbordar su energía
en actividades productivas y de expresarse libremente.
Entre las actividades se encuentran las siguientes:
Ayuda humanitaria.
Participación en eventos deportivos.
Participación en grupos de danza.
Se están impulsando talleres de computación
y de serigrafía.
Campañas en pro del medio ambiente.
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