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Sembradores
de esperanzas
El
Programa Recreo Educativo, para pensionados del Instituto Salvadoreño
del Seguro Social, cuenta con un taller de horticultura donde 15
adultos mayores se dedican a la siembra y cosecha de maíz
y de hortalizas.
José Osmín Monge
FOTOS EDH/LIZETTE MORENO
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
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La señora Anacleta Gómez ,
de 54 años, pensionada del ISSS, participa en el taller
de Horticultura junto a Doroteo Vásquez, de 78 años.
Foto Digital EDH / Lizette Moreno. |
Doña Anacleta Gómez viuda de Mejía, de 54
años, es una mujer tenaz, afable, piel morena y poseedora
de una amplia y franca sonrisa.
Para protegerse de los rayos del sol en su trabajo luce una camisa
de mangas largas, pantalón y sombrero de tela.
En su jornada laboral, el sudor de su frente va cayendo en los surcos
que ella misma va formando con sus manos, su piocha y su azadón.
Ese mismo sudor remoja la tierra, que cubre las blancas semillas
de maíz.
El calor, la sed y los comentarios maliciosos de otras personas
no han impedido que esta salvadoreña desempeñe su
labor como agricultora.
Y es que desde hace tres años, doña Anacleta se ha
dedicado a la siembra y a la cosecha de maíz. Fueron la necesidad
y la escasez de empleo las que la motivaron a ejercer este arduo
trabajo, considerado sólo para hombres.
Ella participa en el taller de horticultura del programa de Recreo
Educativo, impulsado en el Centro de Capacitación para Pensionados
del Instituto Salvadoreño del Seguro Social.
La única mujer
En el marco de este taller, a ella se le ha otorgado (en calidad
de préstamo) una parcela de 21 metros cuadrados, en la que
puede trabajar y producir lo que quiera. Este terreno se encuentra
ubicado en la ciudadela Monserrat, en San Salvador, donde también
se encuentran las oficinas de Prestaciones y Servicios Sociales
del ISSS. Ella es la única mujer que participa en este taller.
Me siento muy bien al participar. Vale la pena invertir tiempo
y esfuerzo en este trabajo. Ya que nos han prestado esta tierra
hay que aprovecharlas, comenta con una sonrisa doña Anacleta.
Según la señora viuda de Mejía, fueron unos
amigos los que la invitaron a participar en los programas y talleres
que ofrece el ISSS a sus pensionados.
Me rogaron para que viniera a este centro de capacitación.
Después de asistir a una reunión decidí participar
en el taller de horticultura, expresa doña Anacleta.
Es así como mientras muchos pensionados y beneficiarios participanen
reuniones grupales o en los talleres de costura, pintura o baile,
doña Anacleta se dedica a preparar, a arar o a sembrar maíz.
Trabajo en grupo
En total son 15 los pensionados y los beneficiarios inscritos en
este taller. Cada uno cuenta con una porción de terreno,
donde pueden cultivar y cosechar hortalizas como tomates, pipianes,
rábanos y calabazas, o maíz y frijol.
Ellos deciden cuál de las técnicas de cultivo pueden
emplear. Estas técnicas son enseñadas por personal
del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y por uno
de los pensionados más experimentados en agricultura.
Los costos de la inversión corren a cuenta de cada agricultor;
las ganancias y la producción son exclusivamente de ellos.
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El señor Rolando Ortiz Monzón,
de 66 años, pensionado del ISSS participa en el taller
de Horticultura.
Foto Digital EDH / Lizette Moreno. |
Además del taller de horticultura, el ISSS ofrece a sus
pensionados otros medios para fomentar las habilidades y el trabajo.
Así funcionan talleres de costura, pintura, danza folclórica
y moderna y música.
Según la licenciada Marigel de Alarcón, supervisora
del Programa para Pensionados, en el taller de horticultura se está
fomentando la participación grupal y de cooperación.
Todos los que participan en este taller han ayudado a limpiar
el terreno. Ellos mismos han buscado sus recursos, y cuando obtengan
su cosecha se encargarán de comercializarla , manifiesta
la licenciada de Alarcón.
Los integrantes del taller de horticultura acuden a sus parcelas
todos los días y con su esfuerzo y su tenacidad hacen productivas
a esas tierras. Gracias a su labor, ellos obtienen muchos beneficios,
como sentirse personas productivas y obtener algunos ingresos económicos.
Programas de ayuda
Según la licenciada de Alarcón, lo que se ofrece en
el Programa para Pensionados se ajusta a la necesidad de las personas.
En el programa hay aproximadamente 1,500 participantes, de
los que unos 400 están inscritos en los diferentes talleres,
comenta la licenciada de Alarcón.
Los programas nacieron en octubre de 1998 para satisfacer algunas
demandas de los asegurados y sus beneficiarios. A ellos se les brindan
prestaciones y servicios que complementen su pensión a través
de diversos programas de bienestar social.
Los programas que en la actualidad se desarrollan en esta
oficina son preparación para la jubilación, organización
de grupos de interés, organización de voluntariado,
recreo educativo, ayuda individual a domicilio y atención
al autocuidado.
Dentro del programa de recreo educativo se desarrollan los
talleres de horticultura, alfabetización, danza folclórica
y moderna, gimnasia, costura y manualidades y rondalla.
Con estos programas, los pensionados pueden participar en
fiestas, excursiones, festivales artísticos, entre otras
actividades.
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