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El
Salvador en perspectiva
Emigración masiva
Mario Rosenthal*
El Diario de Hoy
mrelsalv@cyt.net
El
problema de la inmigración ilegal sólo tiene una solución,
que es fortalecer las economías de los países en desarrollo
para reducir el número de los refugiados
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos salvadoreños,
entre residentes e indocumentados, se encuentran en Estados Unidos.
Pero sean los que sean, no se pueden comparar con los 3.5 millones
de indocumentados mexicanos que allí se encuentran.
El 5 y 6 de septiembre del año pasado, el presidente de México,
Vicente Fox, fue el primer mandatario en ser recibido oficialmente
en la Casa Blanca por la nueva administración. El presidente
Fox había anticipado que esperaba lograr una solución
al problema inmigratoria ese mismo año, y el presidente Bush
dijo que esperaba un acuerdo que satisfaciera a su Congreso, y que
beneficiara a México y a los Estados Unidos.
Entre las especulaciones acerca de la solución estaba la
de una amnistía general para todos los 3.5 millones de mexicanos
en los Estados Unidos, o la de tratarlos como trabajadores huéspedes
mientras hubiese necesidad. Pero todo pasó a segundo término
después del ataque del 11 de septiembre y la destrucción
de las Torres Gemelas. La seguridad del país y el control
de las fronteras con México y Canadá pasó a
primer término.
Hace poco, dos congresistas norteamericanos, Tom Davis, republicano
de Virginia, y Jim Moran, demócrata de California, se entrevistaron
con el presidente Francisco Flores en Washington, y ofrecieron promover
una iniciativa que favorecería a cientos de miles de ilegales
salvadoreños, guatemaltecos y hondureños, que no fueron
beneficiados por la Ley NACARA, que favorecía a cubanos y
nicaragüenses con una amnistía.
No obstante, observadores han comentado que una iniciativa para
ampliar y facilitar la legalización de la permanencia de
inmigrantes ilegales en Estados Unidos encontraría enorme
oposición de los conservadores. Esto se confirmó en
una declaración de la Consejera de Seguridad del presidente
Bush, Condoleeza Rice, y lo remató el propio presidente Bush,
cuando declaró que él nunca aprobaría una amnistía
general para inmigrantes ilegales.
La realidad del problema de la migración para El Salvador
y los otros países de Centroamérica es que el peligro
de masivas deportaciones de indocumentados ya no existe. Solamente
los que tienen antecedentes criminales y los que son capturados
durante su intento de entrar ilegalmente son deportados. Y de éstos,
la mayoría son mexicanos.
Hay una contradicción entre las leyes migratorias y la necesidad
de trabajadores agrícolas y de muchas otras industrias, como
las textileras, hoteles y los que funcionan con mano de obra barata.
Se estima que hay entre 7 y 8 millones de indocumentados trabajando
en la construcción, jardinería y los quehaceres domésticos,
que permiten a madres trabajar. Un estudio asevera que la falta
de esta fuente de mano de obra afectaría adversamente la
economía de Estados Unidos.
También, en el comercio se está despertando a la importancia
de los inmigrantes como consumidores. Encuestas comerciales han
estimado que los latinos en Estados Unidos controlan alrededor de
$300 billones de capacidad adquisitiva, y si se agrega los $100
billones de los asiáticos, se puede apreciar la importancia
de los inmigrantes en la economía de ese país.
El problema de la inmigración ilegal sólo tiene una
solución, que es fortalecer las economías de los países
en desarrollo para reducir el número de los refugiados económicos,
quienes emigran en busca de mejores oportunidades de trabajo. Desafortunadamente
casi toda Latinoamérica ha sufrido una recesión, como
la mayor parte del mundo.
Ciertamente, los dictadores han sido derrocados y la democracia
se ha implementado en todo el hemisferio, pero hay mucho descontento
y desilusión porque no disminuyó el desempleo, ni
se elevó el nivel de vida, y la criminalidad y los negocios
ilícitos, como el narcotráfico y el lavado de dinero,
han prosperado. Lo que ha impedido que los latinoamericanos prosperen
económicamente, en nuestro opinión, ha sido la plaga
de la corrupción política y comercial que han sufrido
toda la vida.
*Escritor y periodista. Columnista de El Diario de Hoy.
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