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EE.UU.
es un país muy proteccionista
Sugieren cautela en negociación de TLC
La
Fundación desplegó ayer su listado de recomendaciones
para negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Una de ellas
es poner especial atención a las barreras no arancelarias
Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Centroamérica
debe ser cuidadosa a la hora de negociar un Tratado
de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, recomendó ayer
la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico
y Social (Fusades).
Carlos Orellana Merlos, investigador de la Fundación, dijo
que la economía norteamericana es muy proteccionista
en cuanto a barreras no arancelarias.
Como ejemplos, citó las normas sanitarias, técnicas,
de origen y de otro tipo que Estados Unidos aplica en el comercio
con otros países.
Por tal motivo, Fusades opina que Centroamérica debe priorizar
los temas que negociará con la superpotencia, entre los cuales
las barreras no arancelarias tienen especial importancia.
Esta es una de las conclusiones del análisis Un tratado
de libre comercio Centroamérica-Estados Unidos, principales
aspectos de interés para El Salvador, que el influyente
centro de investigaciones hizo público ayer.
La asimetría
Fusades llamó la atención sobre las abismales disparidades
entre las economías de Centroamérica y la de Estados
Unidos. Por ejemplo, el documento consigna que el Producto Interno
Bruto (PIB) de la superpotencia es 754 veces más grande que
el de El Salvador.
El estadounidense promedio tiene ingresos 17 veces más altos
que un salvadoreño medio.
Según el presidente de Fusades, Jorge Zablah, es indudable
que tales brechas deben ser tomadas como base para negociar en condiciones
de asimetría.
El empresario no ocultó su emoción ante un posible
TLC, al que llamó un sueño hecho realidad.
El primer socio
Estados Unidos ha ocupado un lugar cada vez más importante
en el comercio con El Salvador. Mientras en 1997 compraba el 54.4%
por ciento de todo lo que nuestros país vendía al
exterior, el año pasado esa proporción subió
al 65.4%.
Las exportaciones están altamente concentradas en prendas
y accesorios de vestir, los cuales significan más de tres
cuartas partes del total.
Similar peso tiene el Tío Sam en las importaciones salvadoreñas,
pues la mayor parte de la ropa se confecciona con materia prima
importada. En 2001, el 49% de lo que el país compró
del exterior provino de los Estados Unidos.
Para Fusades, la conclusión es evidente: El Salvador y Centroamérica
deben asumir la negociación del TLC con Estados Unidos como
su principal prioridad de comercio exterior hasta alcanzar
el acuerdo.
Orellana Merlos fue más allá al recomendar a los países
del istmo no permitir que otras negociaciones vayan a influir
negativamente.
El llamado CA-4 de Centroamérica, integrado por Guatemala,
El Salvador, Honduras y Nicaragua sostiene actualmente negociaciones
para un TLC con Canadá. El grupo ampliado a Costa Rica también
explora las posibilidades de una negociación con los quince
miembros de la Unión Europea (UE).
¿Y los pequeños?
Cuestionado sobre la vulnerabilidad de los pequeños empresarios
ante un TLC con Estados Unidos, el economista de Fusades dijo que
el acuerdo también beneficiaría a este sector.
Un ejemplo lo constituyen los viajeros que de manera informal llevan
productos típicos, como queso, pupusas y loroco, a los salvadoreños
residentes en Norteamérica. Si eso lo están
haciendo dentro de un marco de relativa informalidad, ya dentro
de un contexto que les brinde seguridad jurídica, donde los
aranceles sean más bajos y no tengan tantas trabas para entrar
sus productos, creemos que pueden sacar buen provecho, sostuvo
Orellana Merlos.
El especialista agregó que son precisamente los compatriotas
que viven en Estados Unidos quienes se constituyen en potenciales
compradores de muchas de las mercancías que producen las
pequeñas empresas en El Salvador.
Obviamente, es necesario apoyarlos también con programas
adecuados; orientarlos en cuanto a información de mercados,
asistencia técnica y, una variable importante, el financiamiento,
observó Orellana Merlos.
¿Cuán lejos queda EE.UU.?
Las diferencias entre El Salvador y la superpotencia son abismales.
Por eso Fusades está convencida de que las negociaciones
deben ser asimétricas.
* El PIB de Estados Unidos ($9.96 billones) es 754 veces superior
al de nuestro país.
* Su porcentaje de población viviendo en la pobreza (12.7%)
es una tercera parte que la de El Salvador.
* Exporta 262 veces e importa 260 veces más que nuestro país.
* Los ingresos del Estado norteamericano son mil veces superiores
a los de su contraparte salvadoreña.
* El territorio sobre el que gobierna George Bush es 458 veces más
grande que el de su colega Francisco Flores.
* Un estadounidense promedio tiene ingresos 17 veces mayores que
un salvadoreño medio.
* La población norteamericana equivale al número de
salvadoreños multiplicado por 44.
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