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Guatemala
sin alzas presupuestarias
Según
el documento, también las transferencias presupuestarias
no serán permitidas, con excepción de aquellas
que provengan de ahorros.
Guatemala
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Una carta de intensión que el Gobierno firmó el fin
de semana anterior y está contenido en una presentación
del Banco de Guatemala, indica que no se permitirán las ampliaciones
presupuestarias.
Según el documento, también las transferencias presupuestarias
no serán permitidas, con excepción de aquellas
que provengan de ahorros.
Además de lo anterior, en el área fiscal, el Gobierno
se comprometerá a mantener un déficit del 1.3 por
ciento del Producto Interno Bruto, una carga tributaria del 10.4
por ciento, así como un nivel mínimo y máximo
de gasto social.
¿Y las importaciones?
En cuanto a la política monetaria el Gobierno se comprometerá
a reducir la inflación y mantener un nivel adecuado de reservas
internacionales -un nivel mínimo de dólares equivalentes
a cuatro meses de importaciones de bienes y servicios-.
Otras metas son el crecimiento del crédito bancario al sector
privado entre 10 y 12 por ciento.
También se adquirirá el compromiso de inspeccionar
a los bancos del sistemas, así como crear un fondo fiduciario
para capitalizar bancos y sanear al sistema bancario.
Además se comprometerá a aprobar las modificaciones
a las leyes financieras propuestas por los organismos financieros
internacionales.
En el documento también expone la voluntad de realizar cambios
profundos orientados eliminar las distorsiones existentes en los
mercados, para mejorar la productividad y la eficiencia.
Entre las reformas estructurales se mencionan el programa de reconversión
del sector agropecuario, la estrategia para fortalecer la transparencia
y la ampliación del Sistema Integrado de Administración
Financiera, SIAF, a otras entidades públicas.
También se contempla fortalecer la información sobre
ingresos presupuestarios y adoptar los estándares internacionales
de transparencia fiscal aprobados por el FMI.
En cuanto al sector externo, las metas son evitar el deterioro
en el nivel de déficit de cuenta corriente, sostener el nivel
de endeudamiento en el mediano plazo y el uso limitado de las reservas
internacionales.
Además, no se impondrán restricciones a los pagos
y transferencias para las actuales transacciones internacionales,
ni a las importaciones por razones de balanza de pagos.
Estricta supervisión
Según se indica, el cumplimiento del programa estará
bajo estricta supervisión y cada compromiso tendrá
una meta numérica que deberá cumplirse en forma trimestral
y mensualmente.
Si los compromisos se cumplen, gradualmente se tendrá acceso
a un cierto monto máximo de financiamiento externo de los
que se hablan de US$200 millones del Banco Interamericano de Desarrollo,
BID, y US$150 millones del Banco Mundial, destinados a la pobreza
y al modernización del sistema financiero del país.
El documento agrega que no será permitido ningún
otro endeudamiento externo, salvo que sea en condiciones concesionales
y para gasto social.
Un nuevo intento
Después de cuatro fracasos por formalizar un programa con
el FMI, esta vez, las autoridades guatemaltecas están casi
seguras que este quinto intento sí funcionará.
Un primer acuerdo Stand by fue conocido en agosto de
1983, pero el 31 de diciembre de ese año se incumplió
y fue cancelado.
En julio de 1988 se hizo un nuevo intento, durante el gobierno
de Vinicio Cerezo, pero los resultados no convencieron al FMI y
quedó suspendido el 31 de diciembre de ese mismo año.
Un nuevo intento se realizó en 1992 y aunque se firmó
en noviembre de ese año para que entrara en vigencia en enero
de 1993, los desvíos fiscales lo dejaron fuera y oficialmente
el programa dejó de existir en mayo de 1993. El programa
se incumplió aún antes de comenzar con el mismo.
Luego hubo un acuerdo sombra a mediados de 1993, pero también
fue abortado antes del vencimiento previsto, que era para finales
de 1994.
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